Bienvenidos

Hoy tenemos formas únicas de dar a conocer nuestro trabajo. Las nuevas tecnologías, nos obligan a superarnos todos los días, si no, que se lo digan a los creadores de códigos que hacen posible esta maravilla. Así que, un blog, me parece que une dos condiciones importantes para la expresión; un lenguaje diferente y una original manera de expresar ideas. ¿Te acuerdas de todas las puertas a las que antes debías llamar para lograr un poco de atención? Podemos contar historias, facilitar información, experimentar. Puedes crear tu propia visión del mundo, opinar, cambiar. En fin, seguiré creando para ti. Gracias por tu atención.

El gran viaje

Miguel VillaNadie se creería hoy que un frasco de especie de clavo de olor o similar hubiera podido desencadenar hasta una guerra. Esos frascos que con tanta alegría y abundancia utilizamos hoy resultaban ser el oro negro en 1519. Una metáfora similar ocurre con el oro negro de nuestro siglo, el fatídico petróleo. Podría decirse que la ambición de un rey llamado Carlos I le llevó a financiar una expedición hacia el nuevo mundo siendo Fernando de Magallanes el que pondría la Trinidad rumbo a las Islas Molucas y tras ellos; la Santigado, la Concepción, la Victoria y la San Antonio. A bordo, en una de ellas el intrépido Juan Sebastián Elcano.

(…)Europa había descubierto América hacía menos de treinta años. La corona española y la portuguesa rivalizaban en obtener el mayor poder posible. Una de las calles de ese poder era el mar(…) (…)En ese momento, la posesión marina más preciada era la Ruta de Especias. El comercio del clavo, la nuez moscada o el jengibre daba tal cantidad de beneficios, que se arriesgaba todo. Para obtenerlo o para conservarlo.(…) (…)El viento impulsaba el buque. Sonrió satisfecho, miró las aguas y luego al cielo y musitó una oración de gracias. Hoy tendrían buen viento y mar en calma(…)

Desde el primer capítulo te introduce directamente en la época con su escenario. Con la dificultad de encontrar marineros expertos, cosmógrafos, capitanes, hombres valientes en los que confiar esas expediciones hacia lo desconocido, con la gallardía de encontrar el oro que resolvería su porvenir. Te vas involucrando en la misma; en querer conocer los detalles de tan audaz viaje, hasta el punto, que casi no te deja respirar entre uno y otro capítulo. Quedas inmerso hasta el final en su oleaje y su ley del mar. Entre las órdenes, los motines y el escorbuto. Entre los jefes de tribus que también tenían sus leyes y su defensa a pesar de lo ignorantes que les consideraban los europeos. Y los datos investigados pasan a formar parte de un conjunto que vives con libertad y al mismo tiempo con el recuerdo (diría que imperecedero) sobre la suerte del que llegó primero, quién se quedó por el camino y quién tuvo la confianza para avanzar.

La época bullía de expediciones, exploraciones, grandes fracasos, grandes éxitos que ampliaban el conocimiento que los europeos tenían del mundo.(…)(…)Siglos de tradición provenientes de la Edad Media, decían que más allá de lo conocido sólo habitaban monstruos, nieblas que cerraban sobre las embarcaciones, tormentas horribles que tragaban tripulaciones enteras(…) (…)El comienzo se había iniciado hacía poco menos de un siglo. En Portugal. De forma secreta, la corona de Enrique El Navegante había estado patrocinando y pertrechando barcos. El objetivo: pasar primero el cabo Bojador, al sur de las Canarias, y posteriormente bordear África(…)(…)Bartolomé Díaz logró llegar al punto más al sur del continente, el cabo de las Tormentas, y cruzarlo(…)(…)Diez años más tarde en 1498, Vasco da Gama volvía a cruzar el cabo hasta llegar a la India por primera vez.(…) (…)Y así fue como aconteció. No sólo les negaron la expedición, sino cualquier posibilidad de medrar en ambientes cortesanos(…) (…)Al otro lado de la frontera, España acababa de embarcarse en la carrera de descubrimientos. Y no tenía el monopolio de la ruta de las especies. Ruy Faleiro sabía que el actual rey de Castilla, el emperador Carlos I, haría lo que fuese por obtenerlo(…)

Es una novela cuya aventura te deja con la sensación del recuerdo lejano de unos estudios escolares abruptos con libros áridos en los que formulabas el deseo de un ojalá que la historia me la hubieran presentado de aquella manera para haberla aprendido no solo a memorizar sino a disfrutar con el testimonio y el complicado entresijo de la humana prosperidad.

(…)El viaje había sido tranquilo y rutinario. Algo inusual, por lo que el capitán Serrano se alegraba. Incluso la entrada en el Guadalquivir y arribada a Sevilla, a pesar del peso que acercaba la quilla del buque a los peligrosos bajíos arenosos del río en determinadas zonas. Los operarios recogían la primera caja de botellas, que salían a la luz tras su embarque y estiba. Colgada de cuerdas era bajada con cuidado. El capitán detuvo su mirada en el cargamento un momento, antes de girarla hacia otro lado del muelle, hacia una mujer.(…) (…)Tres hombres, pues, cruzaban la ciudad hacia el Alcázar Real, sede de la Casa de Contratación. Dos de ellos iban ligeramente detrás del primero, vigilando alrededor. Tensos, preparados. Juan Sebastián Encano, que abría la marcha tranquilo.(…) (…)El maestre se encargaba de mantener la disciplina de la tripulación. Es por ello que Elcano se aproximó, con mucha curiosidad y perplejidad. Como hombre de pocas palabras que era, se limitó a inquirir con la mirada y la cabeza, dejando que su compañero se explayase.(…)(…)-¿Y cuáles son las consecuencias? Tendré que continuar con cuarenta amotinados en mis barcos. -¿Cómo? (…)Vaciaremos los cinco buques para limpiarlos y repararlos en su totalidad, como en un astillero. Cada onza de víveres tendrá que ser retirada y almacenada en tierra, para después estibarse de nuevo. Cada metro de madera será pulido y en la obra muerta, arrancadas las conchas y algas que se han adherido durante la travesía. -¿Y quiénes se encargarán de realizar las tareas más pesadas, las más ingratas, con media ración justo para mantenerse con vida? -Pigaffeta palideció.(…) (…)Juan de Cartagena es el instigador del motín, además de haberse levantado contra vuestra merced otra vez.(…)(…)Ese bastardo ha sido nombrado veedor real por nuestro emperador. No me atrevo a ejecutarlo aún siendo doble amotinado. El hecho de ser hijo ilegítimo de nuestro querido obispo Fonseca no sería impedimento para que su cabeza rodase por la cubierta de la Trinidad. No, es intocable. No puedo ejecutarlo(…)

(…)Al estar todos los supervivientes de nuevo en servicio, Magallanes decidió que irían a esa isla de inmediato para investigar acerca de la ruta más deseada. Sin embargo, para despedir adecuadamente a los asiáticos, ordenó una salva con los arcabuces. El ruido atronador sobresaltó a los isleños, que gritaron aterrados, empezando al instante a correr hacia la borda.(…) (…)El rumbo que llevamos no nos complace, Carvalho. El asalto pirático al buque mercante ha sido lo que nos decidió. Nosotros somos marinos mercantes, con una misión clara. Hemos votado y se ha decidido que Juan Sebastián Elcano y yo mismo comandaremos la expedición. Él será el capitán de la Victoria y el tesorero, dadas las increíbles dotes marineras y su honradez absoluta. Yo comandaré la Trinidad(…)(…)LaVictoria pasó por el sur de Madagascar a una distancia suficiente para evitar los barcos que navegasen por la zona. La inquietud de algunos marineros se hizo notar al no detenerse en la colonia portuguesa. Las bombas de achique tenían que utilizarse ahora cinco horas al día.(…) (…)Tres años antes, estaba en el muelle viendo partir a cinco naos. Ahora, cuando subió a bordo y vio los restos del barco y la tripulación que lo gobernaba se le cayó el alma al suelo. Estaba muy dañado, y sólo un milagro había permitido que los veinte hombres que distinguió pudiesen haberlo gobernado y traído a patria.(…)

El gran viaje a las islas Molucas está descrita con el esmero detallado de la historia y el ritmo trepidante de una aventura. ¡Y encima es gratuita! No me lo podía creer…

Musicofilia de Oliver Sacks

Oliver Sacks

Quizá solo fuera entre tenerte y cantarte que aquello que iba a salvarme fuera a corear a ritmo que nublara todo acto razonable, pues postrado y sin autonomía aún podría entonar hasta llegar a un lugar llamado maravilla. Un lugar que reconocieras tuyo por entrar conmigo cada día antes de mi postración. Entonces alzaría tu petición tarareándola entre notas que me devolvieran cordura y una cabal conexión.

Pero si en ella, caigo en el letargo estático de un éxtasis figurado que no tiene pensamiento, ni olor, ni movimiento. Si en la misma posición quedo como muñeco de trapo sin posibilidad de alzar una débil voz, acércate a mi oído y canta para mí un estribillo.

Oliver Sacks nos dice: (…)La extraordinaria tenacidad de la memoria musical que gran parte de lo que se oye durante los primeros años puede que quede en el cerebro durante el resto de nuestra vida. Nuestros sistemas auditivos, nuestros sistemas nerviosos están exquisitamente afinados para la música(…)(…)Chaikovski era consciente de que su enorme fertilidad melódica quedaba muy por encima de su comprensión de la estructura musical, pero tampoco deseaba ser un gran compositor arquitectónico como Beethoven; se sentía totalmente feliz siendo un gran compositor de melodías(…)(…)Y hasta qué punto obedece a resonancias especiales, sincronizaciones, oscilaciones, excitaciones mutuas, o retroalimentaciones en el circuito nervioso inmensamente complejo y de muchos niveles que subyace a la percepción musical y la reproduce, es algo que todavía no sabemos.(…)(…)puede verse afectada por ciertas lesiones cerebrales; hay muchas formas de amusia. Por otro lado, la imaginería musical puede volverse excesiva e incontrolable(…)

¿Qué hay en el cerebro de un compositor? ¿Qué molestia o afinidad para querer tocar solo un instrumento y no otro? ¿Qué ejercicios realiza su mente creativa que se desdibuja entre redondas, corcheas o negras? ¿Qué silencios o crescendos, agonía o éxtasis orquestados por una mano invisible que lleva el compás del movimiento de sus pentagramas? La música embriaga el cerebro y su estribillo campa como gusano que por su territorio pasea, conquistando área por área.

(…)No “oigo” la música sino que “veo” mis manos en las teclas delante de mí y las “siento” mientras tocan la pieza, una interpretación virtual que una vez comenzada, parece desarrollarse o proseguir por su cuenta.(…)(…)Aún cuando sea involuntario o inconsciente, repasar algunos pasajes mentalmente es una herramienta crucial para todos los intérpretes, y tocar de manera imaginaria puede ser tan eficaz como tocar realmente(…)(…)Esto no es una casualidad, pues dicha música, en términos industriales, está pensada para “enganchar” al que la escucha, para ser “pegadiza”, para abrirse camino, como corticos, hacia el oído o la mente; de ahí el término “gusanos auditivos”, aunque más bien deberíamos llamarlas “gusanos cerebrales”

Y es que la música nos une en un lenguaje emocional en el que a coro cantamos aquello que no podemos expresar ni aún con las mejores intenciones pues la música llega al corazón como la poesía, y en su ritmo y en su lírica hallas el rincón donde guarecerte. El hogar comunicativo común a todos los seres sintientes como las matemáticas que aclaran las espirales del infinito desconocido y ausente. Pero ¿Cuánto puede llegar a sufrir un cerebro musical?

(…)Para aquellos que padecen ciertas enfermedades neurológicas, los gusanos cerebrales o los fenómenos afines -la repetición compulsiva, automática o ecoica de tonos o palabras- pueden adquirir fuerza adicional(…)(…)La mitad de nosotros vamos conectados al iPod, inmersos en conciertos de nuestra propia elección que durarán todo el día, prácticamente ajenos a cuanto nos rodea, y para aquellos que no están conectados surge una música interminable, inevitable(…)(…)Este bombardeo musical causa cierta tensión en nuestros sistemas auditivos, exquisitamente sensibles, que no pueden sobrecargarse sin que haya consecuencias funestas(…)(…)Su música siguió sonando extremadamente alta e instrusiva y sólo se detenía cuando ella estaba intelectualmente inmersa en otra cosas(…)(…)Casi todos mis pacientes o corresponsales ponen énfasis en que la música que “oyen” parece tener al principio un origen externo -una radio, televisión cercanas, un vecino que pone un disco(…)- solo cuando los pacientes pueden encontrar la fuente externa se ven obligados a inferir que la música la genera el cerebro.

Pero es tan inusual y acogedor el lugar sobre el que se asienta para abrazar nuestras ganas de soñar que toda esa música influirá aún sin ser compositor o demostrar dotes especiales para su ritmo. Y lo que es más sorprendente y por eso esbocé una imagen al principio, puede reconectarnos con nuestros seres que se han marchado debido ya sea a un parkinson o tipos de demencia.

(…)A principios de los noventa, Frances Rauscher y sus colegas de la Universidad de California en Irvine diseñaron una serie de estudios para ver si escuchar música podía modificar las capacidades cognitivas no musicales. Publicaron varios concienzudos artículos en los que afirmaban que escuchar a Mozart (en comparación con escuchar música de “relajación” o el silencio) aumentaba de manera temporal la lógica espacial abstracta(…)(…)El poder de la música en el parkinsonismo, sin embargo, no depende de si es conocida o de si gusta o no, aunque en general la música funciona mejor si es conocida y apreciada(…)(…)Resulta útil a los individuos que tienen problemas de equilibrio(…) A quienes padecen Huntington, y que tarde o temprano desarrollan problemas intelectuales o conductuales además de corea, también podría beneficiarles el baile y, de hecho, cualquier actividad o deporte con un ritmo o “melodía cinética” regular.(…)

Entre la inspiración y la molestia hay todo un mundo de colores entre los que evocar pensamientos ayudados por un acorde. Una némesis que vuelve automáticas muchas de nuestras acciones y que pueden llegar a servir de recurso o intentar ensordecer para poder salir de su habitación orquestada, precisa y con tonos descontrolados. Son las dos caras de la ensoñación y el trabajo artístico que lleva la memoria tejiendo para sí una red salvadora sobre la que caer. Y a sabiendas o no, nos entregamos.

Extraña noche en Linares de Miguel Ángel de Rus

linarespostMe permito la libertad lectora sobre aquello que me empujó a escribir esta reseña de Extraña noche en Linares.

Jose Manuel Fernández Argüelles ya nos involucra desde el prólogo al definirnos este libro como relatos de colores lanzados al aire. O un ramillete de flores. En cualquier caso, nunca un edificio firme o traje de tela uniforme (…)y la bolitas serían poco contundentes, pues golpes duros son los cuentos agrupados en esta obra de tan agresivo autor(…).

Tengo que comenzar casi por el final para dar mi impresión porque sus relatos me dieron esa sensación de escritura en espiral.

En su Cristina, de Václavské Námêstí a quien sabe si mi vida, descifré una clave importante en lo que su personaje nos recuerda ninguno estamos especialmente concienciado (…)¿Cómo culparnos? Habíamos nacido con la seguridad de abrir un grifo y que saliera agua caliente, de tener colegio, universidad, médicos, el balneario europeo, el casino, el planeta(…)

Porque en Los Dados nos confirma que el alma humana es falible y dispone del libre albedrío por deseo divino. Y es que, En la calle Están ELLOS e intento no escucharles pero oigo sus opiniones, sus argumentos, lo que piensan de la vida; veo sus rostros abotargados por el alcohol, el aburrimiento o la estupidez(…) (…)Busco a mi pesar un destello de inteligencia, de alma humana(…)

Porque sus personajes viven como si fueras a morir mañana y construyen como si fueran a vivir todos los días. Y queridos lectores, yo que intento ser escritora, deben saber que lo más difícil a la hora de construir un personaje es aquel del que todos huimos porque no queremos saber cómo piensa, porque no queremos involucrarnos en las circunstancias que le convirtieron en un hombre deshumanizado, cruel, o asesino en serie. Y es que en “Corazón delator en directo” nos recuerda que (…)la sociedad muchas veces llama enfermedad a la hipersensibilidad que habían provocado en mí los demás con su estupidez y su maldad(…) Por ello, a sus asesinos cuando la muerte te muestra tu sombra ya no puedes olvidarla, nunca. Y todo ello para que lleguen los medios y anuncien a voz en grito, han podido contemplar en directo, la horrible, cruel, tenebrosa muerte de este hombre inocente de este bondadoso vecino, a manos de esa fiera sanguinaria. Y luego un simple ¡Corten! y cada cual a lo suyo como si nada.

¿Se dan cuenta de lo que sus personajes nos transmiten? ¡Despierta! y haz algo antes de que realmente no puedas. Es fantástico vislumbrar a los Quijotes que brotan en sus relatos e intentan doblegar a tantos sapos. Pero nos concede algo de comprensión en “El café ya estaba frío” (…)Me creía inmunizado contra ese mal que llaman amor, muy seguro de sí mismo, y el destino me esperaba con su sonrisa sarcástica para recordarme que no mandamos en nuestra vida(….) y nos continúa encendiendo en “Es decir poco e Irma, calle Casanova” porque la vida cotidiana se queda corta para los anhelos de eso que denominamos alma y nuestras ilusiones no siempre coinciden con nuestras posibilidades(…) Entonces el personaje sufre “A mi regreso de Paris” y se empeña “No debisteis poner vuestras sucias manos en mis libros” para que nada siga igual. Porque La verdadera realidad es capaz de enseñarla hasta una inocente niña.

Y aunque todos crean saberlo, él atesora una librería en “Yo fui quien imaginó aquella escena de 451 Fahrenheit” (…)porque hemos convertido a los ciudadanos en siervos satisfechos; se les da los centros comerciales para que vomiten su ocio, restaurantes de comida basura, miles de películas iguales para adolescentes idiotas, cientos de canales de televisión, y ya no hay nada que quemar. Si ahora naciera Sartre o Camus ya no preocuparían al Estado, nadie les leería, nadie les escucharía(…) Porque muchos piensan en “Me está esperando la eternidad” o “El final de la liga”. Pero hay muertes que rescatar como La otra muerte de Tamara Lempicka que encontraron mejores formas para salir adelante aunque quisieran sacrificarlas por saberse superiores en su arte. Y en Extraña noche en Linares te preguntarás ¿Quiénes sois, pues? Simplemente deberías leerlo y te encontrarás cerca de un alma grande capaz de lograr lo

imposible, con sus palabras.
Extraña noche en Linares

El cerebro femenino y el cerebro masculino de Louann Brinzendine

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Leer ambos libros “El cerebro femenino” y “El cerebro masculino” de Louann Brinzendine es viajar, no al centro de la tierra sino al centro de nuestro universo particular. Nuestra forma peculiar y comun de ver, entender y absorber las señales no verbales que nos acercan o confunden hasta provocar las mayores reacciones impulsivas o las mejor calculadas. Es viajar  por el circuito neuronal más auténtico que una neuropsiquiatra puede ofrecer desde los detallados matices tanto independientes de nuestra biología  como nuestra fusión en los circuitos del deseo. Un viaje que hace sus paradas en el área tegmental ventral (ATV) que son las que que se encargan de nuestro bienestar, motivación y recompensa, el núcleo de accumbens (NAC) que es el área de anticipación del placer y la recompensa, haciendo su parada final en el núcleo caudado (NC) que correspondería al área de la memorización y aspectos de identidad que se cincelan en la memoria.

(…)Un beso es más que un beso, es una prueba de sabor. La saliva contiene moléculas de todas la glándulas y órganos del cuerpo, así que el beso con lengua indica el aroma característico de otra persona(…)(…)Si el beso es demasiado amargo habría indicado genes demasiado similares a los suyos y se habría roto el pacto sexual(…)(…)Si el beso fue dulce lleva a otro y otro más(…)(…)Existe una testosterona bioactiva en la saliva del hombre que puede activar el centro de excitación sexual del cerebro femenino(…)

Y es que nos damos de cabeza entre lo esperado y lo imaginado porque somos como aviones en los que se ha puesto en marcha un piloto automático que ignoramos, pues antes, se han dado la mano y vuelan en un sueño que les lleva a aterrizar entre luces tan brillantes como desconocidas en la perspectiva de una ciudad.

(…)Una interacción entre la dopamina y la vasopresina lo que provoca la vinculación de la pareja en el hipotálamo y el núcleo de accumbens (NAC) del cerebro masculino(…)También influye en la monogamia cómo sea de largo el gen de la vasopresina(…)(…)El genotipo de vasopresina de los hombre también afecta a la calidad matrimonial tal como la perciben sus mujeres(…)(…)El soltero empedernido es el que se muestra más encantador de lo que es y generalmente, exageran sobre su situación económica y sus contactos sociales(…)(…)Ellos muestran menos tensión eléctrica al mentir(…)

Así pues en el cerebro masculino de un enamorado

(…)El sexo no siembre lleva al amor pero es una parte necesaria para llegar ahí: incrementa el deseo de compartir información personal e impulsa los pensamientos relacionados con la intimidad(…)(…)El deseo sólo disminuye en las mujeres y biológicamente debe mantenerse alto en los hombres porque es algo seleccionado en la historia evolutiva como precaución de riesgo de competencia de esperma(…)

No cabe duda de que el cerebro es el cóctel de más alto voltaje de comunicación entre las hormonas que nos aporta el combustible para volver a acertar…Y dentro de estas situaciones publiqué un ejemplo de los inicios del enamoramiento y el deseo en Melisa.

Melisa comenzaba a preocuparse. Esa parte que se ocupa de las angustias y el juicio crítico la mantenían en tal estado de alteración que sus ideas obsesivas de reencuentro la hacían desvariar en un estado de atención altamente motivado por las idas y venidas de la autosugestión. No era la confianza que suscita el emparejamiento, sino la búsqueda intensa y en ocasiones penosa de su amado.(…)

(…)Melisa le hablaba desde sus sueños bien despiertos, invitándole a sus versos de arte mayor. Dirigía su mirada hacia la humedad embriagadora de la euforia en expansión(…)

(…)Una alerta del ordenador le devolvía de su espera. Ambas manos que apartaban sus cabellos y una mirada entre malévola y pillastre retenían a su objeto de admiración desde que despertaba; esperando a que tomara su ducha, echara sus cremas o perfumara su encanto. Sonreía como el hombre feliz que en ocasiones se sentía cuando al descubrirla abriendo la luz de su rectángulo, un brillo y una dicha en aquellos ojos que jamás había esperado; le estaba buscando, sólo a él, como el sentido principal de su día, de su trabajo(…)

(…)Creía ver su cuerpo moviéndose por una habitación semivacía; su respiración entrecortada y unos labios que se entreabrían a lo que parecía un solitario contacto. No podía ser ¿Cómo podía ella encontrarse en su cerebro? ¿Por qué podía sentir su dolor, su deseo abriéndose con la facultad de una película?(…)

(…)Y es que además, la observaba; cómo entrecerraba sus ojos, cómo mordía su labio inferior, cómo acariciaba en él sus encantos. La embriaguez natural se apoderaba como una drogadicción. Estaba entusiasmado, seguro, los ruidos quedaron inhibidos para poder recibir cualquier estímulo acústico que ella le enviara(…)

(…)¡Soy un idiota! a solas se reprochaba, se me escapa, lo veo y no hago nada para vencerlo. Y cuando envalentonado se decidía…imaginaba su cara de enfado; peleas que aún no habían sucedido…

Este y otros aspectos se recogen en ambos libros cuyo estudio proporciona ese autoconocimiento que es nuestro cerebro. Son  ambos cerebros los que en ocasiones desconocemos cómo cuándo y por qué viajan a la velocidad de un rayo cuando se trata de encontrarse con su amado o que encuentran su estabilidad ya sea en pareja o en solitario. Y la biología se impone haciendo variar nuestros momentos de vigilia pensando, pensando en nuestro amado…

Julius 22 minutos

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Hasta a los escritores nos gusta comer bien. Solo que se nos va el santo al cielo mientras trabajamos y cuando nos damos cuenta, apenas tenemos tiempo para meternos en la cocina.  Este libro que comparto es para mí el comodín de la buena mesa y la facilidad para cocinar sin pensar.

Su mensaje es visual y claro. Las recetas son deliciosas y su explicación es tan breve como eficaz. Y no, no se encuentran por separado en Youtube. Por muchos vídeos que se publiquen de comidas, este libro aún es capaz de echarle el pulso al gigante vídeo. Aunque tenga su espacio dentro del Canal Cocina.

Lo abres (preferiblemente con hambre) y los 22 minutos son reales incluso siendo un manta con las cacerolas.

Cuando lo adquirí Julius no era tan conocido pese a que protagonizaba un programa de televisión (tampoco estoy tan puesta como para saber si continúa). Me consta que hoy goza de una fama merecida y la verdad es que le estoy muy agradecida pues las recetas las he repetido varias veces.

Además te organiza un menú para varias semanas. Pero no un menú de esos imposibles que te saltas porque no lo harás. Un menú bien combinado que me encantaría incluyeran más a menudo en los demás libros de recetas.

Me he aficionado a no perder tiempo en la cocina pues me gustan los  resultados inmediatos.

Traigan los caballos vacíos de David Niven

David Niven

David Niven

Si tuviera un hijo que deseara fervientemente ser actor le recomendaría la lectura de este libro.  Sí, a pesar de que tiene más de cincuenta años. Y la verdad es que me hizo desternillarme en muchos momentos. Su comienzo es realmente atractivo.

(…)Ser actor estriba esencialmente en ser un egomaníaco, puesto que si el actor no es así, muy mal le irán las cosas. Ahora bien, el supremo acto de egomanía consiste en sentarse a escribir ciento treinta mil palabras acerca de uno mismo.(…)

Y de eso los escritores sabemos y huimos a partes iguales. En aquella época…

(…)”Hollywood” era un pueblo y los estudios eran “familias”(…)(…)Formábamos una comunidad internacional en la que había la máxima camaradería posible y el mínimo rencor(…)

Como aficionada al cine que me considero, este libro abría un mundo mágico detrás de las bambalinas que me introdujo de lleno en una realidad que me era completamente ajena. Pues un actor en aquella época dependía de un crítico de prestigio, un crítico al que si no le caías en gracia te sepultaba en ¡un solo artículo!

(…)Hedda Hopper y Louella Parsons, sin duda alguna las más irreductibles periodistas del chismorreo del mundo entero, no tenían la menor dificultad en encontrar plaza en dicho avión, y, para mayor refinamiento de la tortura, se les solía asignar butacas contiguas.(…)(…)Tuvieron un poder desproporcionado, con respecto a lo que eran, y una cantidad de lectoras totalmente desproporcionada con respecto a su calidad literaria. Tenías manías de grandeza y piel del grosor de un brontosaurio(…)

Y en aquella familia dependías de que te invitaran ya fuera a pescar tiburones o a las mayores fiestas posibles buscando que alguien se fijara en ti más tarde en un plató. Y esto creo que sigue siendo vigente hoy…Sus amigos eran ni más ni menos que Clark Gable, Samuel Goldwyn, Liebert, Gilbert Roland, Flyin, Judy Turner, Charles Chaplin, Fred Astaire…y tantos más que nombra a lo largo del libro en los que va perfilando los grados de amistad. Y es que las películas daban dinero y los actores…¡y los pobres escritores!

(…)Si éstos no hubieran recibido buenos guiones, hubieran tenido que quedarse sentados, dedicados a meterse el dedo en las narices(…)

Hasta William Faulkner tuvo que rebelarse contra las órdenes de la Metro Goldwyn Mayer y cómo se aprovechaban…

(…)Charles MacArthur presentó un mecánico de garaje, londinense, y analfabeto a L.B. Mayer, diciéndoles que era el “mejor autor teatral inglés, desde los tiempos de Bernard Shaw” y el joven analfabeto era contratado por mil dólares semanales(…)

A Fitzgerald…

(…)Estuvo conmigo en Nueva Inglaterra, mientras rodábamos exteriores, y me di cuenta de que este hombre no tiene remedio. Estuvo borracho perdido todo el tiempo, no hizo más que perder trenes, extraviarse, insultar a la gente. No escribió ni una sola línea útil.(…)

Realmente me sorprendió que estos nombres que para nosotros hoy en día son casi “sagrados” tuvieran que sobrevivir redactando guiones para gente desconsiderada y pagándoles con apenas un camerino.

Y mientras absorbes los detalles de David Niven por conseguir un papel que lo sacara del anonimato “sufres” al leer que para ello debieron gustarle la caza de patos o disfrutar de un fin de semana en una finca en Santa Fe.

(…)Para un joven actor desconocido, como yo, el ser aceptado por uno de los gigantes de Hollywood era tan embriagador que tardé bastante tiempo en darme cuenta que, bajo la capa de alegría, optimismo, y amor a la juventud de Douglas Fairbanks, éste vivía sumido en una gran tristeza.(…)

Así que, volvamos a las fiestas..

(…)La clasificación de las fiestas de Hollywood abarca desde la fiesta solemne hasta la orgía(…)(…)En aquellos tiempos, los impuestos eran bajos, los salarios eran altos, y si entre los invitados había algunas personas que pudieran calificarse “beneficiosas para el desarrollo de la carrera profesional”, el coste de la fiesta podía deducirse del líquido imponible, siempre y cuando la presencia del invitado en cuestión pudiera demostrarse.(…)

¿Estáis sonriendo por lo bajito?
De sus innumerables amigos que pasan por el libro de David Niven fijé mi atención en un actor que a mí me encandilaba cuando niña. Cuando le observaba bailar sus pasos se elevaban casi por encima de la pantalla hasta no ver nada más. Ése era Fred Astaire al que él se refería como El As. Me gustó que contaran algo sobre cómo conciliaban con sus vidas personales.

(…)Además de su formidable talento artístico, aquel hombre generoso y amable tenía tres hijos que le adoraban y cuya adoración se había granjeado gracias a tratarles en todo momento con comprensión y a ayudarles en la solución de sus problemas de adolescencia, de los principios de carrera, y de sus matrimonios.(…)

Y las generalizaciones dañinas a menudo lanzadas por los periodistas acerca de sus vidas, que si no eran invitados, se volvían capaces de inventar los detalles sin importar las consecuencias.

(…)Los agentes y los publicitarios dominaban el mercado en el renglón de las úlceras, en tanto que los escritores y los actores a menudo terminaban siendo alcohólicos o drogadictos. Un gran número de actrices, decía el artículo, se suicidaba, intentaba suicidarse o sufría depresiones nerviosas. No me tomé en serio el artículo hasta el momento en que el autor daba la lista de las bajas(…)(…)El artículo daba un lúgubre cuadro de lo que podía ocurrirle a la mente de una mujer de unos treinta años, más o menos, al comenzar a darse cuenta, después de años de adulación y del convencimiento de que la mitad de la población masculina del mundo deseaba acostarse con ella, de que en realidad, su famosa cara y sus famosas curvas dan muestras de estar perdiendo la gravedad.(…)

Y se despide con: El undécimo mandamiento “No serás descubierto”

Un silencio inquietante de Paul Davies

unsilencioinquietantepost¿Estamos solos en el universo? Es la pregunta que siendo lectores o no de ciencia ficción nos repetimos con mayor frecuencia. Pero no, este no es un libro de ciencia ficción, aunque ciertamente me ha producido tanta emoción leerlo como la mejor novela de misterio que se hubiera escrito últimamente.

Sin embargo, el científico Paul Davies me ha llevado al origen de la vida y su continua sofisticación a lo largo de los miles de años hasta que surgió la primera bacteria o el primer organismo unicelular

(…)Nadie supone que el primer ser vivo fuese tan complejo como una bacteria. Deben ser posibles otras formas de vida más simples que sirvan de conexión entre el primer organismo y la vida tal como la conocemos hoy(…)(…)La vida ya se había establecido en la Tierra en algún momento entre hace 3.500 y 4.000 millones de años. Compárese esto con la edad de nuestro planeta: 4.500 millones de años.(…)(…)La colinas de Pilbara presentan las trazas de vida más antiguas de la tierra(…)

Para explicar por qué nos esforzamos tanto en establecer modos de conexión basadas en ondas que se recogen en balizas con la esperanza que, de existir una civilización más avanzada en tecnología tuviera el más compacto resumen de nuestros avances como sociedad, tecnología, historia, artes e innumerables inventos que nos han hecho conquistar las diversas batallas que nos han dado nuestro organizado estándar de vida, para después, presentarme todos los peros de tan elaborado modo de búsqueda y comunicación así como el supuesto interés que despertaríamos en una galaxia más avanzada.

(…)Pronto la capacidad aumentará con la construcción de 350 antenas de radio interconectadas en Hat Creek, en el norte de California(…)

Los personajes somos todos dentro de una estudiada clasificación de años sumados hasta dar con el primer ser humano. Y es que se trata del trabajo del presidente del Grupo de Trabajo de Postdetección del SETI.

(…)La idea de que los humnanos compartimos el universo con otros seres no fue únicamente el producto de la mitología religiosa; fue también objeto de argumentación racional ya en el siglo V a.C. El filósofo griego Demócrito (460-370 a.C.) propuso la teoría atómica de la materia, según la cual el universo está compuesto en su totalidad por unas diminutas partículas indestructibles (los átomos) que se mueven en el vacío.
(…)Hoy podemos asegurar que las posibilidades de encontrar vida inteligente en otro planeta del sistema solar son nulas. El SETI, sin embargo, se centra en planetas extrasolares. Cuando Drake inició el proyecto Ozma(…)(…)se han descubierto cerca de 400 en órbita alrededor de estrellas próximas de nuestra galaxia.(…)

¿Estamos en una especie de equilibrio evolutivo como especie o destinados a convertirnos en algo quizá mejor adaptado al entorno? Estas son algunas de las preguntas que me formulo cuando sigo estos caminos científicos.

(…)Los microbios autónomos naturales más simples que se conocen contienen por encima de un millón de bits de información(…)

¿De qué dependerá esa vida extraterrestre? Pero sigamos con el libro…

(…)La NASA tiene un mantra no oficial, “Sigue el agua” como si la vida hubiera de esperarnos obedientemente allí donde encontremos un lago o un océano(…)(…)De hecho, las leyes de la física y la química son completamente indiferentes a las secuencias de pares en el ADN o de los aminoácidos en las proteínas: no muestran ningún favoritismo por una secuencia en contra de otra.(…)(…)La vida podría haber comenzado simplemente en forma de pautas que se copiaban, con pequeñas variaciones, y estaban sujetas a una presión de selección. Las pautas pueden ser cualquier cosa, por ejemplo complejas teselaciones magnéticas o eléctricas o matrices de átomos en rotación, acopladas a una fuente de energía externa(…)

La vida ya se ha demostrado que puede surgir a partir de un código digital en el ordenador, creando el cromosoma a partir de cuatro botellas de productor químicos, montando ese cromosoma en levadura, trasplantándolo en una célula bacteriana receptora y transformando esa célula en una nueva especie bacteriana y fue elaborado en el laboratorio de Craig Ventor que tuvo sus inicios hace 15 años.

Nos habla de Marte con sus venturas y desventuras, los planes de contaminación y nos resume por qué los biólogos creen que toda vida conocida comparte un origen común.

(…)Las principales pruebas provienen de la bioquímica y la biología molecular(…)(…)Tienen una apariencia muy distinta, pero su funcionamiento interno se organiza en torno al mismo sistema. Todos utilizan ADN Y ARN para almacenar información, y proteínas que sirven de encimas o como elementos estructurales. La energía se almacena y libera mediante una moléculas llamadas ATP.

Y sí…ese sofisticado nombre que llevan los extremófilos…

(…)El océano es un “caldo de virus”, pues contiene hasta 10.000 millones de partículas vitales por litro de agua.(…)

Pero…

(…)Sería mucho más difícil si la vida extraña y la vida estándar se hallaran mezcladas.(…)

Y cómo se ha encargado la literatura de ciencia ficción para ilustrarnos sobre ello…sin embargo…

(…)La forma más radical de vida extraña sería unos organismos que usaran elementos químicos distintos(…)

Así como explaya su intuición sobre cómo sería la génesis de esos (…)”fósiles vivientes”(…)

Recuerdo un programa que hice hace algunos años en el que hablé del estudio de arsénico como elemento conservador de minutos de vida (a modo de pruebas especulativas) en pacientes que han sufrido un accidente  por ejemplo en el mar y para ganar tiempo hasta llegar al hospital se les insertaba un compuesto que entre otros contenía arsénico. Eso hacía que le produjera un efecto congelador de minutos…pero me vuelvo a desviar. Paul Davies habla de una forma mucho más científica acerca de este uso del arsénico.

Entonces entre sus capítulos se pregunta: ¿Cuánta inteligencia hay ahí fuera? El nuevo SETI: ampliando la búsqueda, Indicios de una diáspora galáctica, Magia alienígena, Iteligencia postbiológica…El primer contacto ¿Quién habla por la Tierra?

(…)El objetivo del SETI tradicional es adquirir compañía cósmica en esta época. La probabilidad de que eso ocurra depende del término L de la ecuación de Drake, la longitud del período de tiempo durante el cual una civilización extraterrestre emite señales de radio. Cuanto mayor sea el valor de L, mayor será la probabilidad de que otra civilización esté emitiendo en estos momentos(…)(…)Michael Shermer, de la Sociedad de Escépticos, estimó que las civilizaciones humanas sufren de una inestabilidad inherente y suelen llegar al colapso de apenas unos cuantos siglos(…)

Me ha dejado bien claro que para que se de la vida tienen que darse las circunstancias biológicas que den la oportunidad para que surja, y contando con ello y pensando en los miles de años hasta la bacteria y luego en los planetas orbitando alrededor de una estrella…

(…)La ventana de oportunidad para la vida podría hacerse retroceder de 3.800 a 4.000 millones de años o incluso antes, porque Marte estaba preparado para la vida antes que la Tierra.(…)

Y la inteligencia

 (…)200 millones de años de evolución del cerebro en los animales terrestres antes de que evolucionaran los homínidos(…)(…)Por el momento considero únicamente la vida microbiana, no la vida inteligente(…)

Para mí la conclusión no es si estamos o no solos sino que en ese vacío inquietante y bajo muchos aspectos alienígena dentro de nuestra perspectiva…me lleva a preguntarme ¿Cuánto nos trasformaremos para verlo?

Versos de Lobo

versosdelobopostfirmaEn este libro más que encontrar a un lobo aullando a la luna, hay un lobo que convirtió la luna en su planeta; donde la naturaleza se intercambia y hasta los sonidos toman sus colores. Es la luz que irradia un amor desde la lejanía asomándose también con la pena de esclareciendo las nubes comprobar las tristes vidas que se cruzan, y canta su sueño sobre cómo ser verdaderamente humanos.

En su deseo también hay un secreto amor que se desnuda…y disfrazado de esclavo la contempla desde cada cambio de expresión o risa, amor o llanto. Una tormenta de verano que convierte en vapor húmedo todos sus desvelos. En una jaula que deja las puertas abiertas pero con un sentimiento que le aprisiona entre rejas.

(…)Pero no es amor, son pétalos secos de una flor, antes viva, paseando su belleza a espuertas(…)(…)Si fuese amor,/ yo sabría/ el santo y seña/ para entrar en tu alma/(…)(…)Si de amor se tratara, sonaría un vals/ solo para los dos y te sacaría a bailar, buscando seductor tu mirada.

También un antipoeta que se niega a escribir el verso más triste o llorar en fraguas de impotencia. Aunque empeñado en piedras negras pudo vivir sin el viento gracias a su poesía y con ella

(..)Yo soy el poeta/ al que nunca vuelven/ las golondrinas(…)(…)No he versado en Nueva York,/ no sé convertir/ cebollas en nanas/(…)(…)Todas mis sombras, no tienen nada de azabache y son blancas. Nunca me adoptó el viento, ni mi río iba al mar que es morir(…)(…) con pluma ronca/ sobre muro blanco de unos papeles.(…)

Definiendo un mundo de colores que no tienen por qué ser los que nuestros ojos ven al contemplar un prado. Con animales que cantan con el talento de un humano y donde

(…)nunca llueve cuando hay tormentas(…)(…)Los copos de cálida nieve invaden el escenario, al ritmo timbal de los truenos, como pétalos blancos, de albinos amaneceres. La arena se escribe sola, se dibuja corazones, pinta y despinta huellas amontonando las caracolas, según las olas obedientes(…)

(…)Mi mundo está situado en el sexto continente. En el que habitan, libres, los sueños(…)

(…)Permite que sea el reflejo de un lago estrellado, en el espejo de tu sonrisa. Quiero ser sueño en tus sueños, ver lo que ven tus ojos, sentir lo que sientes con la brisa. Déjame, ser la esponja de tu dolor y tristeza y el arrullo, verdugo, de tus pesadillas.(…)(…)Déjame ser tu sudor, el tacón de tu zapato, tu flor fruto y semilla(…)

Porque (…)Me gustan los locos que disparan con sonajeros(…)

Vive en la dimensión de la historia que cobra vida entre sus monumentos, estatuas o batallas.

(…)Buscar, el manantial sin desechar la fuente, y si lo encontráis veréis como la soledad y la impotencia de la respuesta, sin daros cuenta, desaparece(…)

Porque los años se gastan si no hay movimiento, porque en su mundo cambian las losas de los muertos. Pues

(…)Llorar, por el leñador por el hacha inocente y las lágrimas de resina en el árbol talado(…)(..)Reír por el nido fértil la generosa simiente por el girasol derviche, y la liberación del sexo,/ risas cómplices y placeres dementes(…)(…)Dejar, atrás el temporal de crispadas sienes, la tormenta incierta de palacios de arena, que con una llovizna apenas, desaparecen.

(…)Luchar, por vosotros una vez y dos por los que no pueden(…)

(…)los versos más verdaderos, defendiendo la libertad, se escriben en las paredes con pinceles en rojo y negro(…)

Porque “Ser Hombre”

(…)si la libertad no fuera una moneda de cambio(…)(…)la dignidad, cual nogal centenario, tuviera(…)Si la mentira no calara(…)(…)Si la cultura se pudiera convertir en semillas (…)(…)Podríamos soñar con ser hombres(…)

(…)A veces, no hay roca donde hacerse musgo y esconderse (…)(…)Solo un sendero de huellas secas en tierra inerme, bajo un sol descastado, y un viento abrasador(…)(…)A veces, no hay río corredor, ni arroyo susurrante, ni onda de agua, donde esconderse(…)(…)Que ahogan los acantilados, las playas sin arena quedan desnudas y los pliégalos de islas se sumergen./ A veces, todas las ilusiones, las amistades, los amores/jurados eternos, los horizontes, los paisajes, en la bruma bruna. Desaparecen.(…)

Y de tan firme que era por donde pasaba que le salió un “Poema Cojonero” declarándose nada menos que el cuarto Rey Mago. Donde pudo aprender entre los entresijos de sus historia, los clanes que actuaban como tiranos. Pero incluso con el derrumbe ante su propio pantano, pasearse con la delicadeza de un diplomático.

Porque sus fronteras son invisibles

(…)que en vez de separar, unan, nombres y apellidos(…)(…)Enormes bosques de árboles errantes. Hebillas de cinturón, hechas, de algodón espumoso y retazos de aire(…)(…)Silencios vivos, cargados de sabiduría, acantilados trasparentes, afonía dolorosa para las mentiras(…)(…)Volar, ser viento, con mirada(…)

Porque desea volar sobre los hechos para observar como los pájaros sin dormir a las musas.

(…)Qué pena no ser montaña, ni planta medicinal, ni hierba aromática,/ no ser lágrima salada de un triste mar./ No poder mezclar los años,/ cambiando a la vez las edades,/ según la ocasión. No dormir dos horas y vivir despierto aprendiendo/y observando veintidós(…)(…)Qué pena de lucidez falsa, de mentirosas verdades, leyes paridas de la Injusticia(…)

Un escultor de pétalos de flores de colores, donde cada una conserva su propia bondad aún cuando

(…)un jardinero loco, que con sus tijeras celestiales le sesgó la vida(…)

Repasando sus “Mis seis vidas” hasta que “Nació del Girasol”

(…)Nació del girasol y la estrella encendida(…)(…)Trajo tres cajitas de sándalo y en cada una tres soles(…)(…)Decían que llegó de un desierto lleno de espinos de fuego y palmeras llenas de espinas. Que vivía en una duna con tres ventanas abiertas y una puerta de arena/ que siempre estaba caída. Se alimentaba de sombra maná/ mariposas despistadas flores de cactus nocturnas y liebres desérticas suicidas. Las gotas del rocío en racimo/ al despertar la madrugada y dormirse las horas oscuras(…)(…)Nació del ángel exiliado y una madura prostituta, en un Belén de cortinas rojas pastores de amor alquilado y comadronas buenas y putas(…)(…)Le dijeron que era un dios, la profecía anunciada en añejas escrituras./ Les dijo que nó,/ que él era hijo de un girasol y una estrella encendida.(…)

Adorando a una loca bruja que hechicera

(…)Adoraba la loca luna, y la luna la cuidaba(…)(…)Con una pamela de margaritas y un ramo hecho de azahar(…)(…)Se bañaba en las lagunas puras donde es invisible el agua, rodeada de sirenas niñas que cantaban baladas de paz(…)(…)Era espuma en la mar/ y la imagen del espejo,/ que te devuelve la mirada, fija.(…)

Y en la “Lenta noche” (…)Volverte, figura de nada, ser nadie/ en un instante/ y tu cerebro/ cerrase los ojos, mudo, sordo y callado./ Amanecer,/ que nunca llega,/ madrugada perezosa, aún están durmiendo a los pájaros(…)(…)Sin parar de fumar, llenando el cenicero de cristal, de versos consumidos, de suspiros apagados(…)

“Dijo que venía”

(…)Dijo que venía de muy lejos. Que nunca/ dejaba de andar persiguiendo sus sueños./ Que siguiéndolos había conocido/ El Cielo/ y el Infierno./Decía siempre que ni el demonio era tan malo ni dios era tan bueno. Hablaba de montañas que todo el año lucían coquetas una pamela blanca(…)(…)Que había reyes y emperadores que ha forma de partida de cartas con trampas jugaban a las batallas(…)

En versos de Lobo “Si puedo escoger”

(…)Volar y volar hasta la más escondida, la única que guarda el final del Arco Iris, del crisol coralino que forman todas las islas(…)(…)Apoyado, en el tronco de un árbol compañero o sentado en una roca tibia sereno con la vida ya vivida, cruzando donde me toque, como un lagarto viejo(…)

Es el mundo que hay en su cabeza que solo podemos ver a través de sus versos y cuando los leas…simplemente imagina que alguien los escribiera para ti…

Novelas Reunidas de Miguel Ángel de Rus

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Nos hemos acostumbrado a que en la liberación sobre el culto a elegir o sobre nuestras acciones, todo vale, pero la experiencia política sobre esa premisa nos ha generado graves consecuencias en nuestro desarrollo ya sea como seres humanos o de comunidad. Efectivamente no todo vale y además genera un malestar tanto en lo personal como una encadenación de errores que se van sumando con el paso del tiempo. El ser humano progre, amoral y descarado es el que recoge con tanto acierto en un desmenuzar casi antropológico de nuestra vida cotidiana, de nuestra realidad y de nuestro tiempo. La sabia y reflexiva mirada de Miguel Ángel de Rus dice tanto y tan profundo a través de las escenas construidas en estas novelas reunidas que son para leerlas con un lápiz a mano subrayando esas valoraciones que sus personajes dejan casi como simples anotaciones al margen, se retienen en la memoria no con la exactitud de sus palabras sino con el importante mensaje del que son portadores todos ellos.

Como así sucede en Patria donde queda reflejado que hasta el mismo problema vasco podría ser extrapolado con similitudes hacia otros conflictos donde la discordia nace en las aulas, en los hogares y sus amistades. Pero con una trama que no percibes más que en la relación que va armando entre los mismos personajes que por mucho que quieran situarse en el margen de su situación política, forman un grupo tan explosivo como pudiera serlo el primero. Y te entretiene tanto como te hace pensar.

En la siguiente que entré fue en Europa se hunde donde un inmigrante (que al final somos todos los extranjeros allegados a un nuevo país) bonachón y confiado será absorbido por la misma falta de elecciones futuras arrastrándolo hacia un destino cuyo origen lo involucra en algo tan turbio como alentador. Recreando también su choque cultural devenido de un tipo de educación y la sorpresa manipulativa de los sentimientos. No puedes dejar de encariñarte con él, su situación y hasta guiñarle el ojo en su forma de actuar.

Dinero, mentiras y realismo sucio es tan mordaz como divertida pese a que te darían ganas de abofetear al personaje si te lo encontraras una noche de salida. Tan estridente como lo es ese mundo que le rodea. Ese que persigue la noticia cueste lo que cueste. Tenga importancia o no. El deseo humano de presenciar el show descarnado sobre la desgracia o la tragedia a través de tantos medios de comunicación. Me recordó en algunos aspectos a una película de Woody Allen en la que el protagonista disfruta de una fama tan inmerecida como lucrativa.

Cuando entregarse a los hombres era su única salvación muestra la impotencia de una joven inmersa en una sociedad adinerada y de la que huye cada vez que se entrega en los brazos de un nuevo hombre. Mientras la familia disfruta de un espléndido estándar de vida gracias a sus negocios con las armas. Tiene tanto humor que terminas sonriendo a pesar de la soledad de sus problemas.

Y respiras hondo para entrar en la añoranza del recuerdo que muchos de los que amamos su música llevamos en el corazón. Sí, ese es el inigualable Mozart del que siempre te gustaría conocer un nuevo detalle inédito de su vida y que Miguel Ángel de Rus nos brinda a través de la investigación que realiza el último descendiente siguiendo las huellas de unas cartas un poco apartadas del público en general entre él y su prima años antes de que el músico contrajera ese matrimonio tan infortunado como injusto y que todos hemos compadecido como precio que suponemos pagó por hallarse obnubilado entre la genialidad de los acordes que bailaban desde sus partituras. Son cartas son tan frescas y sinceras que dejan entrever cómo podía disimularse un amor imposible. Mantiene además una fidedigna imagen sobre lo que todos imaginamos que debió constituir su juvenil humor para disfrutar de cuanto sucedía a pesar de la edad, honrando siempre a su padre, su casa y su familia.

Su realidad, la que refleja en el libro, es la que todos encontraríamos de levantar los ojos. Con su lenguaje y su camino final, para dejar al lector una oportunidad de conocer mejor su entorno y así resolver una mejor elección.

¿Descargar libros gratis?

Anoche poniendo al día mis papeles me encontré con que mi libro “Empezó en Portobello road” se halla alojado para descargar gratis en algunas webs. Y aunque ya he procedido a la denuncia hago el post para reflexionar en dos aspectos.20131015_132144-150x150

Un libro no cuesta más que una salida a tomar una tapa y una birra o una entrada a un espectáculo o un producto de consumo de vestir (camisetas, faldas, camisas…) ninguno podemos adquirir estos productos gratis ¿Por qué sigue pareciendo bien descargarse gratis el trabajo honrado de alguien? Hay mucha gente que lee y por eso es también el negocio principal de lugares tipo Amazon…pero ¿que un autor sea conocido nos da derecho a su trabajo de forma gratuita? Un libro si es bueno quedará en tu memoria y aprendizaje por lo mismo que te costó una camiseta. Y si no salió como esperabas también te ocurre lo mismo con los otros consumibles que compras. ¿Eso da derecho a tenerlo sin permiso?

Durante aquella búsqueda de datos sobre la novela me encontré con algunas website que me ayudaron en mi búsqueda

Por si a alguien más le ha ocurrido, os pongo el enlace donde realizar la denuncia en los buscadores de google. Aquí

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