¿Descargar libros gratis?

Anoche poniendo al día mis papeles me encontré con que mi libro “Empezó en Portobello road” se halla alojado para descargar gratis en algunas webs. Y aunque ya he procedido a la denuncia hago el post para reflexionar en dos aspectos.20131015_132144-150x150

Un libro no cuesta más que una salida a tomar una tapa y una birra o una entrada a un espectáculo o un producto de consumo de vestir (camisetas, faldas, camisas…) ninguno podemos adquirir estos productos gratis ¿Por qué sigue pareciendo bien descargarse gratis el trabajo honrado de alguien? Hay mucha gente que lee y por eso es también el negocio principal de lugares tipo Amazon…pero ¿que un autor sea conocido nos da derecho a su trabajo de forma gratuita? Un libro si es bueno quedará en tu memoria y aprendizaje por lo mismo que te costó una camiseta. Y si no salió como esperabas también te ocurre lo mismo con los otros consumibles que compras. ¿Eso da derecho a tenerlo sin permiso?

Durante aquella búsqueda de datos sobre la novela me encontré con algunas website que me ayudaron en mi búsqueda

Por si a alguien más le ha ocurrido, os pongo el enlace donde realizar la denuncia en los buscadores de google. Aquí

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Mujeres en la historia II. En el eco de Oriana Fallaci.

Desde aquella tarde que escogí su gran libro “Entrevistas con la historia” comprendí que tenía en mis manos una pieza fundamental del rompecabezas geopolítico que lidera nuestro mundo.

Cuando lo cierro y comienzo, esbozo reflexionando que aquellos líderes que nos hablan y gobiernan como generales (aún disfrutando de naciones democráticas) son los que consiguen levantar una masa cuya consiga sea la lucha por la libertad, sin conocer que los detalles de esa libertad están plagados de trampas. Pero son ellos (los generales) los que no distinguen origen social porque necesitan siempre de dos nuevas manos para ayudarles a adiestrar ¡Dadles entrenamiento y un arma y serán capaces de lograr cualquier cosa! Es la fuerza, la fuerza que los lleva, la energía que los impulsa en una unidad que desconocen la verdadera consigna que subyace en profundidad.

Y eso es lo que quise reflejar en el relato que titulé “En el eco de Oriana Fallaci” porque a través del eco de esas voces que lideraron guerras, conflictos, países, naciones; cuando reparas en esas entrevistas, sus creencias, sus motivos, sus juegos, sus pensamientos que conformaron esos liderazgos que los mantuvieron en un altar de seguidores. Cuando desentrañas sus personalidades escondidas tras las palabras…es cuando comprendes por qué estamos en el punto geopolítico tan falto de esperanza, tan adulterado, tan adulado en la mayoría de los casos que han tratado de convertinos a nosotros, los ciudadanos, en meros fámulos.

Érase una vez que la honestidad se unió al coraje dando lugar a la fiabilidad del estudio argumentado, de las pruebas demostrables coronando así una espléndida y singular carrera periodística.

Viajó desde Estados Unidos a Saigón, a Hanoi, a Camboya, Palestina, Jordania, la India, Pakistán, Ceilán, para regresar a su tierra Italia. Partir a Alemania, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, volver a los Estados Unidos a recoger las opiniones de la CIA, ahondar en el informe Pike, aterrizar en Portugal y España, Brasil, Chipre, Grecia. En los que entrevistó a veintiséis líderes de distintas ideologías pero responsables todos del complejo rompecabezas que era y sigue siendo el compendio de tantas naciones, porque citando ella a Bertrand Rusell: “No te preocupes, lo que sucede en el mundo no depende de ti, depende del señor Kruschev, del señor Mao Tse-Tung, del señor Ford” (olvidándose él de la pieza clave que era Ahmed Zaki Yamani) “Si ellos dicen morid, moriremos. Si dicen vivid, viviremos”. Porque “uno se pregunta cómo son esos pocos ¿más inteligentes que nosotros, más iluminados que nosotros, más emprendedores que nosotros ¿o bien individuos como nosotros, ni mejores ni peores. Criaturas cualesquiera que no merecen nuestra admiración o nuestra envidia?.” (Oriana Fallaci)

 Érase una vez, una periodista que soñaba con ser convocada por aquellos “a quienes, cuando se les busca, huyen o se oponen a uno. Pero el tejido de los sueños y la falta de lógica conducen a la sospecha” (Oriana Fallaci)

10991300_449445368545689_8412254947500164844_n¿Qué van a encontrar en Mujeres en la Historia 2?

Van a descubrir una espléndida selección de mujeres a las que les une la inteligencia, la fuerza y el valor; su astucia a la hora de encontrar nuevas maneras de cambiar su mundo, influir en su política o ayudar en la salvación humana de las nuevas generaciones. Expresar sus artes, supoesía, su forma de concebir la vida.

En Mujeres en la Historia 2, admirarán aún más a Irena Sendler, Chiristiane Desroches Noblecourt, Ana Maria Matute, María Zambrano o Oriana Fallaci. Descubrirán otra Agatha Christie, otra Marguerite Duras, Otra Josephine Baker, otra Eva Braun.

Y se encontrarán con las voces de las autoras que darán memoria a esos recuerdos. Recordando a la que fuera la mejor corresponsal de guerra de todo el siglo XX a través de mi estudio sobre la importancia que significó el trabajo de Oriana Fallaci en su libro “Entrevistas con la Historia”

Las autoras de los relatos son: Josefina Aldecoa, Sol Antolín Herrero, Teca Barreiro, Eva María Cabellos, Virginia Cantó, María Luisa De León, Sara García-Perate, Laura Garrido, Marta Gómez Garrido, Eva Gordillo Jerez, Ángela Hernández Benito, Teresa Iturriaga Osa, La Vizcondesa de Saint-Luc, Elena Marqués, Carmen Martí Fabra, Rosario Martínez, Carmen Moreno, María Teresa Pérez Arenzana, María Teresa Lucía del Mar Pérez, Charo Ramos, Rosa Serrano Romero, Rosa, Montserrat Suáñez, Melanie Taylor Herrera, Virginia Valdominos y María Zaragoza.

Y sobre todo, deseamos que dejándose llevar, se adentren en sus mundos y lo disfruten.

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Mujeres en la historia I volumen

Mujeres escribiendo sobre mujeres.
Indomable Camille.

Cuando la editora e historiadora Lucía del Mar Pérez nos propuso escribir sobre mujeres influyentes a lo largo de la historia, encontré gracias a su iniciativa junto con la de M.A.R. Editor, la posibilidad de agradecer, enfocar y estimular aquellas figuras convertidas hoy en personas emblemáticas en un mundo que entonces era de hombres. Agradecer, aquellos esfuerzos en soledad y lágrimas, por llevar a cabo una idea, una perspectiva dejando constancia de su sabiduría, reafirmándose visionariamente en algunos casos sobre el futuro. Muchos impedimentos tuvieron que sortear, muchas mañas para destacar en una formación intelectual y cultural que sobrepasaba en muchos campos a la capacidad de racionalización de la que entonces disfrutaban algunos hombres tuvieran o no mérito. Las mujeres eran consideradas seres emocionalmente inestables si presentaban una personalidad desbordante. Durante siglos escondieron a la mujer en un cajón de sastre. Algunas escondían vidas insatisfechas al servicio de hombres que o bien eran egoístas o las tomaban y dejaban como simples amantes más para satisfacer que para compaginar o completar una vida en pareja. Cuando comenzó la emancipación, a veces, no supieron construir parejas iguales. Pero aún así, siguieron luchando desde todas las artes: la literatura, la pintura, la escultura, la ciencia, la psicología o el debate.

¿Cómo era la vida de la mujer del S.XIX? ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el S.XX? Este interesante grupo de escritoras nos lo describe a través de la visión de mujeres que marcaron su época. Nos encontramos con el espíritu de Manuela Malasaña, George Sand, Anita Garibaldi, Berthe Morisot, Mary Cassatt, Camille Claudel, María Blanchard, Frida Kahlo, Olga Koklova, Madame Tailleferre, Marie Curie, Beatrice Shilling, Mary Shelley, Virginia Woolf, Lou Andreas-Salomé, Alfonsina Storni, Clara Campoamor, Lucía Sánchez Saornil, María Walewska, Sofia Tolstaya o Anna Dostoevskaya, pero también con el de mujeres que no llegaron a las páginas de los libros que analizan aquellos años. Es esta una mirada retrospectiva hacia el desarrollo personal y social de la mujer, llena de esperanza y de luz que ilumina nuestro camino actual. Mujeres escribiendo sobre mujeres, un universo en femenino.

Por eso elegí la fuerte personalidad de Camille Claudel, escultora, artista, poeta de la vida, hermana del famoso poeta Paul Claudel y que durante su vida fue tratada del modo más ignominioso con el que se podría haber tratado a cualquier ser. Su pecado, ser amante y acaparar críticas con una cierta amenaza de sombra en la vida de aquél maravilloso escultor que fue también Rodín. El relato que pretende invitar a leer también su biografía “Camille Claudel” que me ha inspirado. Escrita por Anne Delbée a partir de las cartas que escribió durante los treinta años que duró su reclusión en el manicomio.

Indomable Camille

Tu voz será rescatada por el arte de algunas otras. Su entrega, admirada. Por culpa de su genialidad y amor debió cumplir larga condena. Tu pecado: eclipsar mentes obtusas. No existe el perdón de los tiempos para aquellos que no supieron apreciar la dedicación, la fuerza, el desgaste. Porque las amabas más a ellas, tus visiones figurativas, aquellas por las que el frío o las dificultades llegaron a golpear hasta el impulso de no querer nacer. A ti brava y confiada, te escucho en éstas, que son ya tus palabras:

-Yo quería ser Moisés, quería que la barba de mi amor traicionado pudiera dejar la huella del diablo que una tarde visitó mi casa obligándome a abrir la puerta. Eras feo e incestuoso, me adorabas decías, y yo me reía por verte tan réprobo si adornaba tus mentiras. Tenía que seguir tus dictados, y no me dejabas. Pero algunos silencios distanciados, lograban que te olvidara, hermano.

Con mi bloque en la mesa, mi camisa desgastada, los restos de cal y barro por la piel que también, sus labios desearon, por los que su aliento prometió volver a quedarse, conmigo, a mi lado. Pero eras un ser pequeño que necesitaba de la monumentalidad estática, mientras que ellas, mis amigas, podían salir volando de sus moldes, bailaban y reían en sus caricias, en sus expresiones. No te gustaba que coincidiéramos, que te hablara, que necesitara tu apoyo. No Auguste, eras tan cobarde como tu tamaño, tan exasperante como los insultos a los que me sometías una y otra vez. Me encerrasteis y no me tocaba morir. Mi destino era vivir.

-Señora Claudel, debe volver a su habitación; recuerde que debe descansar, ha perdido mucha sangre.
-¿Dónde está mi hija? Dime Colette ¿Se ha ido verdad? Sabes, aún me recuesto desnuda pensado que él está a mi lado.

Colette la lleva del brazo; la mirada hundida, la piel cetrina los pómulos cortados. Pero ella sigue hablando entre murmullos. Agarrándose a su uniforme.
-¿Y mi padre? ¿Por qué no me quiso? Me enfadé Colette, quisieron encerrarme en ese instituto de Louis-Le-Grand, pero a mí me daban miedo esas clases.

Continuar leyendo:

En Mujeres en la historia, M.A.R. Editor reúne las experiencias de protagonistas de la historia, algunas famosas, otras desconocidas, que vivieron el cambio político, económico y social producido desde la Revolución Francesa hasta el comienzo de la segunda Guerra Mundial.

En Mujeres en la historia nos encontramos con grandes escritoras ya clásicas, como Josefina Aldecoa, Edith Wharton -la primera mujer que ganó el premio Pulitzer-, Marie d’Agoult y Zinaída Hippius y con un destacado grupo de autoras actuales que tienen una muy interesante visión sobre la aportación de diversas mujeres a lo largo de la historia: María Zaragoza, Juana Escabias, Teresa Galeote, Rosario Martínez, Paloma Hidalgo, Teresa Iturriaga Osa, Sara García-Perate, Elena Marqués, Rosi Serrano Romero, Leticia Castro, Esther Zorrozua Eguren, Pilar Mata Solano, Belén Rodríguez Quintero, Eva Gordillo Jerez, Emy Luna, María Luisa de León, Manuela Asenjo Ferrer, Sol Antolín Herrero, Melanie Taylor Herrera, La Vizcondesa de Saint-Luc, Montserrat Suáñez y Silvia Cuevas Morales.

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Bienvenidos

Hoy tenemos formas únicas de dar a conocer nuestro trabajo. Las nuevas tecnologías, nos obligan a superarnos todos los días, si no, que se lo digan a los creadores de códigos que hacen posible esta maravilla. Así que, un blog, me parece que une dos condiciones importantes para la expresión; un lenguaje diferente y una original manera de expresar ideas. ¿Te acuerdas de todas las puertas a las que antes debías llamar para lograr un poco de atención? Podemos contar historias, facilitar información, experimentar. Puedes crear tu propia visión del mundo, opinar, cambiar. En fin, seguiré creando para ti. Gracias por tu atención.