saragarciaperateblog

Un blog para encontrarse con la lectura. Una visión del mundo sobre la que opinar, cambiar y experimentar.

Categoría: Artículos de Sara Página 1 de 3

Tibet 1923: A journey to the Holy Land of the Buddha

I have immersed myself in researching the history of the Tibetan people to understand why the world chose to ravage them rather than defend them; to try to understand why the world remains indifferent to an invasion that was begun by, and largely provoked by, unchecked English ambition that had fuelled suspicion of its neighbouring countries since 1876, when an agreement forced Tibet to withstand wars and obliterating invasions that left them outside of the political arena.

Tibet paid very dearly for its naivety and genuine way of living by sharing, which the Western world saw as nothing but backwardness.

The thirteenth Dalai Lama, Thupten Gyatso, had a truly difficult time maintaining his priest-patron relationship with the Manchus, which had been deliberately muddied as a means of forcing him to survive among major powers, from which he hid away as a student of our modernity that is twisted by the encampments, the uniforms and the armies that thought of nothing but expanding their territories and becoming ever richer through international trade.

He had to submit himself to the modernity imposed by our great nations; he had to submit himself to our movements, as nothing more than another civilian. He was a chosen holy man who, instead of dedicating his time to sharing his wisdom, had to arm his ingenuous people and teach them to defend themselves with death. He taught them the avarice of our money, forcing him to create an army with scant chances of survival, an army made of peasants, of laymen and of monks who abandoned their vows in favour of the true confrontation of the trenches.

The fourteenth Dalai Lama would state in his interview with Thomas Laird, collected in a wonderful book, that with its treaties of sovereignty, the British government sparked the mistrust of the Chinese (because it suited them, I say), who until 1910 had never declared sovereignty over any territory. Not wishing for any foreigners to hold power, the Chinese began that invasion and assimilation on which our nations have turned their backs.

In this book, you will discover a story in which a man’s spiritual motivation leads him to find himself face-to-face with the truth (hidden by the media, the pages of which offered only twisted information). Within his circumstances—which he sometimes escapes—he delves into the true world of teaching of compassion and mental training, which has earned so much money for Western civilisation. There are also stories of pain and hard work, of motivation and of beating the odds.

I selected the date in the title so that I can situate myself in the moment just before the massive conquest of 1950, in which Tibet lost its voice, a conquest that many other books have taken it upon themselves to document.

This is a novel and, as such, it is a fictional story based on the historical event that have been described in numerous books and websites. These resources have helped me to substantiate the theory that lies in the substrata of these pages.

A sherpa named Thunga picks up the scholar Lend at Sadiya station and drives him to the Holy City of Buda, Lhasa. An elderly couple friend of Thunga accomodates and treats you with cordiality. Lend arrives in Tibet to try to turn around the events of his life, a life that had left him jaded in his native England. On his first journey he begins to breathe a situation hidden in the newspapers of his country. Attracted by his way of life, he wishes to appear at the Potala Monastery and get to know in person the master Kalu Rinpoche. A teacher who will change many schemes in him. Shortly after leaving, the people of the shelter are surprised to be coerced to cruelty, for having welcomed an intermediary of opium traffic, but they do not know his whereabouts. The events are precipitated in forms of armed confrontations and among all the chaos, the opium trade seeks new routes. Lend will be involved looking for a way to arrive to the vast Nyechen mountain and Tashi Do Monastery. The British Country Trade has managed to position itself in the Chumbi Valley and subdue the Chinese nation. In the border post of Gyantze two English officers watch that the caravans arrive smoothly. China has been fighting drugs for a long time, they have understood that it is better to join the business, get more money and improve their weapons. They establish a double policy in which they begin to instruct the peasant people to get rid of their employer’s yoke thus taking control over the peasant population.

This is a story that joins the destiny of twenty-one characters, whose profiles are revealed through the plot. It is a testament to the life that developed at the turn of the 20th century and to the vicissitudes that forced the Tibetans to overcome, despite the circumstances, by offering their human contribution of true respect for life.

A Journey to the Holy Land of the Buddha: a proposal to win consciences and hearts.

 

Cuando el eufemismo se convierte en cita

El eufemismo entendido en el contexto de las bellas letras, es la esencia de la cortesía, lo que logra que en la literatura, establezca el equilibrio perfecto del lenguaje rico y necesario que sustituya lo burdo que hay en lo explícito. Cuando escribes, has de convertirte en un alquimista entre lo que quieres decir, tus sentimientos a la hora de describirlo y la intuición del proceso para entretener. Es un gran baile de seducción en el que das la mano a todas las partes de tu ser, al escribir, encuentras aquello que hay en tu naturaleza que no te hace bajar la cabeza y de esa forma, así, la expresas.

A lo largo de la historia los escritores, han bordado su experiencia hasta conseguir el aforismo. Y tal fue su éxito, que en algunos casos, sus palabras quedaron en los subconscientes anhelos del pensamiento hasta convertirse en proverbiales gotas de sabiduría práctica.

M.A.R Editor ha logrado reunir una recopilación que os invito a leer en su web, citas literarias y os dejo mi paradoja literaria publicada en su web: «La literatura tiene la culpa de desear ir siempre más allá de la realidad en lugar de construir la realidad como la deseamos»

Si te gustó o te pareció útil, no dejes de compartirlo. Gracias por tu atención.

Mujeres en la historia II. En el eco de Oriana Fallaci.

Desde aquella tarde que escogí su gran libro «Entrevistas con la historia» comprendí que tenía en mis manos una pieza fundamental del rompecabezas geopolítico que lidera nuestro mundo.

Cuando lo cierro y comienzo, esbozo reflexionando que aquellos líderes que nos hablan y gobiernan como generales (aún disfrutando de naciones democráticas) son los que consiguen levantar una masa cuya consiga sea la lucha por la libertad, sin conocer que los detalles de esa libertad están plagados de trampas. Pero son ellos (los generales) los que no distinguen origen social porque necesitan siempre de dos nuevas manos para ayudarles a adiestrar ¡Dadles entrenamiento y un arma y serán capaces de lograr cualquier cosa! Es la fuerza, la fuerza que los lleva, la energía que los impulsa en una unidad que desconocen la verdadera consigna que subyace en profundidad.

Y eso es lo que quise reflejar en el relato que titulé «En el eco de Oriana Fallaci» porque a través del eco de esas voces que lideraron guerras, conflictos, países, naciones; cuando reparas en esas entrevistas, sus creencias, sus motivos, sus juegos, sus pensamientos que conformaron esos liderazgos que los mantuvieron en un altar de seguidores. Cuando desentrañas sus personalidades escondidas tras las palabras…es cuando comprendes por qué estamos en el punto geopolítico tan falto de esperanza, tan adulterado, tan adulado en la mayoría de los casos que han tratado de convertinos a nosotros, los ciudadanos, en meros fámulos.

Érase una vez que la honestidad se unió al coraje dando lugar a la fiabilidad del estudio argumentado, de las pruebas demostrables coronando así una espléndida y singular carrera periodística.

Viajó desde Estados Unidos a Saigón, a Hanoi, a Camboya, Palestina, Jordania, la India, Pakistán, Ceilán, para regresar a su tierra Italia. Partir a Alemania, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, volver a los Estados Unidos a recoger las opiniones de la CIA, ahondar en el informe Pike, aterrizar en Portugal y España, Brasil, Chipre, Grecia. En los que entrevistó a veintiséis líderes de distintas ideologías pero responsables todos del complejo rompecabezas que era y sigue siendo el compendio de tantas naciones, porque citando ella a Bertrand Rusell: “No te preocupes, lo que sucede en el mundo no depende de ti, depende del señor Kruschev, del señor Mao Tse-Tung, del señor Ford” (olvidándose él de la pieza clave que era Ahmed Zaki Yamani) “Si ellos dicen morid, moriremos. Si dicen vivid, viviremos”. Porque “uno se pregunta cómo son esos pocos ¿más inteligentes que nosotros, más iluminados que nosotros, más emprendedores que nosotros ¿o bien individuos como nosotros, ni mejores ni peores. Criaturas cualesquiera que no merecen nuestra admiración o nuestra envidia?.” (Oriana Fallaci)

 Érase una vez, una periodista que soñaba con ser convocada por aquellos “a quienes, cuando se les busca, huyen o se oponen a uno. Pero el tejido de los sueños y la falta de lógica conducen a la sospecha” (Oriana Fallaci)

10991300_449445368545689_8412254947500164844_n¿Qué van a encontrar en Mujeres en la Historia 2?

Van a descubrir una espléndida selección de mujeres a las que les une la inteligencia, la fuerza y el valor; su astucia a la hora de encontrar nuevas maneras de cambiar su mundo, influir en su política o ayudar en la salvación humana de las nuevas generaciones. Expresar sus artes, supoesía, su forma de concebir la vida.

En Mujeres en la Historia 2, admirarán aún más a Irena Sendler, Chiristiane Desroches Noblecourt, Ana Maria Matute, María Zambrano o Oriana Fallaci. Descubrirán otra Agatha Christie, otra Marguerite Duras, Otra Josephine Baker, otra Eva Braun.

Y se encontrarán con las voces de las autoras que darán memoria a esos recuerdos. Recordando a la que fuera la mejor corresponsal de guerra de todo el siglo XX a través de mi estudio sobre la importancia que significó el trabajo de Oriana Fallaci en su libro “Entrevistas con la Historia”

Las autoras de los relatos son: Josefina Aldecoa, Sol Antolín Herrero, Teca Barreiro, Eva María Cabellos, Virginia Cantó, María Luisa De León, Sara García-Perate, Laura Garrido, Marta Gómez Garrido, Eva Gordillo Jerez, Ángela Hernández Benito, Teresa Iturriaga Osa, La Vizcondesa de Saint-Luc, Elena Marqués, Carmen Martí Fabra, Rosario Martínez, Carmen Moreno, María Teresa Pérez Arenzana, María Teresa Lucía del Mar Pérez, Charo Ramos, Rosa Serrano Romero, Rosa, Montserrat Suáñez, Melanie Taylor Herrera, Virginia Valdominos y María Zaragoza.

Y sobre todo, deseamos que dejándose llevar, se adentren en sus mundos y lo disfruten.

Si te gustó no dudes en compartirlo. Gracias por tu visita.

Mujeres en la historia I volumen

Mujeres escribiendo sobre mujeres.
Indomable Camille.

Escribir sobre mujeres influyentes a lo largo de la historia, encontré gracias a la iniciativa de M.A.R. Editor, la posibilidad de agradecer, enfocar y estimular aquellas figuras convertidas hoy en personas emblemáticas en un mundo que entonces era de hombres. Agradecer, aquellos esfuerzos en soledad y lágrimas, por llevar a cabo una idea, una perspectiva dejando constancia de su sabiduría, reafirmándose visionariamente en algunos casos sobre el futuro. Muchos impedimentos tuvieron que sortear, muchas mañas para destacar en una formación intelectual y cultural que sobrepasaba en muchos campos a la capacidad de racionalización de la que entonces disfrutaban algunos hombres tuvieran o no mérito. Las mujeres eran consideradas seres emocionalmente inestables si presentaban una personalidad desbordante. Durante siglos escondieron a la mujer en un cajón de sastre. Algunas escondían vidas insatisfechas al servicio de hombres que o bien eran egoístas o las tomaban y dejaban como simples amantes más para satisfacer que para compaginar o completar una vida en pareja. Cuando comenzó la emancipación, a veces, no supieron construir parejas iguales. Pero aún así, siguieron luchando desde todas las artes: la literatura, la pintura, la escultura, la ciencia, la psicología o el debate.

¿Cómo era la vida de la mujer del S.XIX? ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el S.XX? Este interesante grupo de escritoras nos lo describe a través de la visión de mujeres que marcaron su época. Nos encontramos con el espíritu de Manuela Malasaña, George Sand, Anita Garibaldi, Berthe Morisot, Mary Cassatt, Camille Claudel, María Blanchard, Frida Kahlo, Olga Koklova, Madame Tailleferre, Marie Curie, Beatrice Shilling, Mary Shelley, Virginia Woolf, Lou Andreas-Salomé, Alfonsina Storni, Clara Campoamor, Lucía Sánchez Saornil, María Walewska, Sofia Tolstaya o Anna Dostoevskaya, pero también con el de mujeres que no llegaron a las páginas de los libros que analizan aquellos años. Es esta una mirada retrospectiva hacia el desarrollo personal y social de la mujer, llena de esperanza y de luz que ilumina nuestro camino actual. Mujeres escribiendo sobre mujeres, un universo en femenino.

Por eso elegí la fuerte personalidad de Camille Claudel, escultora, artista, poeta de la vida, hermana del famoso poeta Paul Claudel y que durante su vida fue tratada del modo más ignominioso con el que se podría haber tratado a cualquier ser. Su pecado, ser amante y acaparar críticas con una cierta amenaza de sombra en la vida de aquél maravilloso escultor que fue también Rodín. El relato que pretende invitar a leer también su biografía “Camille Claudel” que me ha inspirado. Escrita por Anne Delbée a partir de las cartas que escribió durante los treinta años que duró su reclusión en el manicomio.

Indomable Camille

Tu voz será rescatada por el arte de algunas otras. Su entrega, admirada. Por culpa de su genialidad y amor debió cumplir larga condena. Tu pecado: eclipsar mentes obtusas. No existe el perdón de los tiempos para aquellos que no supieron apreciar la dedicación, la fuerza, el desgaste. Porque las amabas más a ellas, tus visiones figurativas, aquellas por las que el frío o las dificultades llegaron a golpear hasta el impulso de no querer nacer. A ti brava y confiada, te escucho en éstas, que son ya tus palabras:

-Yo quería ser Moisés, quería que la barba de mi amor traicionado pudiera dejar la huella del diablo que una tarde visitó mi casa obligándome a abrir la puerta. Eras feo e incestuoso, me adorabas decías, y yo me reía por verte tan réprobo si adornaba tus mentiras. Tenía que seguir tus dictados, y no me dejabas. Pero algunos silencios distanciados, lograban que te olvidara, hermano.

Con mi bloque en la mesa, mi camisa desgastada, los restos de cal y barro por la piel que también, sus labios desearon, por los que su aliento prometió volver a quedarse, conmigo, a mi lado. Pero eras un ser pequeño que necesitaba de la monumentalidad estática, mientras que ellas, mis amigas, podían salir volando de sus moldes, bailaban y reían en sus caricias, en sus expresiones. No te gustaba que coincidiéramos, que te hablara, que necesitara tu apoyo. No Auguste, eras tan cobarde como tu tamaño, tan exasperante como los insultos a los que me sometías una y otra vez. Me encerrasteis y no me tocaba morir. Mi destino era vivir.

-Señora Claudel, debe volver a su habitación; recuerde que debe descansar, ha perdido mucha sangre.
-¿Dónde está mi hija? Dime Colette ¿Se ha ido verdad? Sabes, aún me recuesto desnuda pensado que él está a mi lado.

Colette la lleva del brazo; la mirada hundida, la piel cetrina los pómulos cortados. Pero ella sigue hablando entre murmullos. Agarrándose a su uniforme.
-¿Y mi padre? ¿Por qué no me quiso? Me enfadé Colette, quisieron encerrarme en ese instituto de Louis-Le-Grand, pero a mí me daban miedo esas clases.

Continuar leyendo:

En Mujeres en la historia, M.A.R. Editor reúne las experiencias de protagonistas de la historia, algunas famosas, otras desconocidas, que vivieron el cambio político, económico y social producido desde la Revolución Francesa hasta el comienzo de la segunda Guerra Mundial.

En Mujeres en la historia nos encontramos con grandes escritoras ya clásicas, como Josefina Aldecoa, Edith Wharton -la primera mujer que ganó el premio Pulitzer-, Marie d’Agoult y Zinaída Hippius y con un destacado grupo de autoras actuales que tienen una muy interesante visión sobre la aportación de diversas mujeres a lo largo de la historia: María Zaragoza, Juana Escabias, Teresa Galeote, Rosario Martínez, Paloma Hidalgo, Teresa Iturriaga Osa, Sara García-Perate, Elena Marqués, Rosi Serrano Romero, Leticia Castro, Esther Zorrozua Eguren, Pilar Mata Solano, Belén Rodríguez Quintero, Eva Gordillo Jerez, Emy Luna, María Luisa de León, Manuela Asenjo Ferrer, Sol Antolín Herrero, Melanie Taylor Herrera, La Vizcondesa de Saint-Luc, Montserrat Suáñez y Silvia Cuevas Morales.

Si te gustó, no dudes en compartirlo. Gracias por tu atención.

Praga

¿Qué podía hacer Sofie, una joven que necesitaba huir de sus sentimientos y de las palabras; aquellas repetitivas, carentes de contexto por no ir acompañadas de los actos necesarios para cumplirlas?

Refugiarse trabajando en la ópera de Praga:

A las puertas de la Opera Estatal de Praga una impaciente Sofie esperaba su oportunidad. Hacía algunas semanas que una idea le rondaba la cabeza, se trataba de algo importante y buscaría respuestas entre personas ajenas. Se decidió una tarde que aún lloviendo esperó a que se abrieran las puertas que la dejaran entrar. Un mujer casi anciana, de rostro bondadoso le preguntó: -¿Por qué estás esperando, hace frío, no quieres volver mañana?

-Me llamo Sofie y si me da unos minutos prometo no volver a molestar. Necesito que me escuche.

-Pasa hija, que te estoy viendo hace unos días. Siéntate con esta taza de té caliente para que me expliques que puede haber tan urgente que no pueda esperar a mañana.

-Se lo ruego, no se ría, soy muy desgraciada y necesito un trabajo aquí, y sólo aquí en el teatro.

-¿Qué te trae a mis puertas con tanta desesperanza?

-Un fantasma señora, pero si tiene la bondad de esperar mi relato prometo intentar no defraudarla. Vivimos tiempos difíciles pero la ópera es de todas las artes, la más sublime. Daba sorbos lentos, sosteniéndola con ambas manos. La mirada perdida, hablando para sí continuó: verá señora, desde la primera vez que tuve la oportunidad de asistir a uno de sus brillantes espectáculos pude apreciar la grandeza que acumulaba, fue cuando me reveló que la ópera es la máxima expresión de la belleza antes de que el drama lo colapse. La anciana contenía la respiración, y Sofíe al ver su mirada atenta se decidió a continuar. Estás sentado en tu butaca, repleto de expectación, los ruidos detrás del escenario, notando cómo todos los espectadores y cantantes coinciden en la misma ilusión, la ilusión del verdadero amor. Se apagan las luces, el director golpea suavemente su atril para llamar la atención de los músicos, y la música aparece acariciando nuestras mentes, en delicados compases que de tanta unión, tu cerebro pasa a no distinguir y aparecen, las señoras con los más fastuosos trajes y los caballeros, acompañan los movimientos haciendo ondear sus capas dando comienzo al juego. La voz flota y resbala como el aceite en el agua, la reverberación te hace sentir como la tormenta después de una fiesta, como el cristal de un brindis en las copas de champán al chocar. Así voy por la vida, saltando de nota en nota intentando sostener un La. El compás va crepitando como un fuego que por siempre habrás de azuzar. Soy esa bailarina que de puntillas gira enloquecida como si al sonido se le pudiera abrazar, como en un tornado que pasa sin permiso y llegando hasta el final, consiguiera atravesarlo. Soy la llama que a su imagen creó porque deseaba que por él brillara. Así voy hasta su sueño deseando penetrar su alma teñida de sangre en su drama pero con la blanca transparencia del agua que gime acompasada colándose por los poros del odio. Soy esa lucecita que espera incandescente, que espera que un día no sólo la miren sino que la vean sin que la soledad estorbe. Aquella que apreciándola deseas más allá de las contingencias.

Así sonaban sus notas en el silencio de la escala musical.
-Vamos señorita, no puede ser tan grave, seque sus lágrimas y vuelta a su casa que con la luz del nuevo día su fantasma habrá de marcharse.

-No tengo donde ir, todo aquello que con armada paciencia creí lograr, se ha desmoronado y siento que no ha servido para nada.

-¿Por un fantasma?

Continuar leyendo en Praga

Se abre esta antología sobre Praga con una de las autoras y traductoras checas contemporáneas más destacadas, Monika Zgustova, a quien, además de leer en el diario el País leemos en sus novelas y en las traducciones que ha hecho de autores como Bohumil Hrabal, Kundera, Václav Havel, Jaroslav Hasek y Jaroslav Seifert, entre otros. Hay un bloque de autores clásicos que tuvieron a la ciudad de Praga como inspiración. Son relatos llenos de vivencias de autores como Alois Jirásek, Karel Capek,Gustav Meyrink, Arkadiy Avérchenko, Jan neruda, Rilke, Guillaume Apollinaire, Zweig y el imprescindible Franz Kafka. Y, como es norma en M.A.R. editor,junto a los mejores escritores de los últimos doscientos años, se unen autores contemporáneos que luchan por dar a conocer sus obras y que aportan nuevas visiones sobre Praga y sobre el hecho creativo: Miguel Angel de Rus, elena Marqués, Joan Llensa, Manuel cortés Blanco, Sara García-Perate, Álvaro díaz escobedo, Juan Vivancos, Francisco J. Peña, Cristina Ruberte París, José Luis Ordóñez, Andrés Fornells, Charo Martínez, Francisco José Segovia, Raquel Taranilla, Helga Martínez Pallarés, Guillermo Sastre –que además es el autor de la portada- Praga nos invita a percibirla, a intuirla, buscando las rutas kafkianas y otras, que no son necesariamente las que nos ofrecen. Porque esta ciudad y la literatura, son páginas e historias que van construyendo, esa ciudad literaria y real llamada Praga.

Del prólogo de: Pedro Antonio Curto

Si te gustó, no dejes de compartirlo para que todos puedan también disfrutarlo. Gracias por tu atención.

Página 1 de 3

Creado con Powered by WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: