Un blog que construyo dirigido a encaminar lecturas para mis hijos sobre los verdaderos influencer en ciencia, sociología, literatura, poesía.

Etiqueta: Opinando sobre libros que me encantan Página 1 de 4

Tibet 1923: A journey to the Holy Land of the Buddha

I have immersed myself in researching the history of the Tibetan people to understand why the world chose to ravage them rather than defend them; to try to understand why the world remains indifferent to an invasion that was begun by, and largely provoked by, unchecked English ambition that had fuelled suspicion of its neighbouring countries since 1876, when an agreement forced Tibet to withstand wars and obliterating invasions that left them outside of the political arena.

Tibet paid very dearly for its naivety and genuine way of living by sharing, which the Western world saw as nothing but backwardness.

The thirteenth Dalai Lama, Thupten Gyatso, had a truly difficult time maintaining his priest-patron relationship with the Manchus, which had been deliberately muddied as a means of forcing him to survive among major powers, from which he hid away as a student of our modernity that is twisted by the encampments, the uniforms and the armies that thought of nothing but expanding their territories and becoming ever richer through international trade.

He had to submit himself to the modernity imposed by our great nations; he had to submit himself to our movements, as nothing more than another civilian. He was a chosen holy man who, instead of dedicating his time to sharing his wisdom, had to arm his ingenuous people and teach them to defend themselves with death. He taught them the avarice of our money, forcing him to create an army with scant chances of survival, an army made of peasants, of laymen and of monks who abandoned their vows in favour of the true confrontation of the trenches.

The fourteenth Dalai Lama would state in his interview with Thomas Laird, collected in a wonderful book, that with its treaties of sovereignty, the British government sparked the mistrust of the Chinese (because it suited them, I say), who until 1910 had never declared sovereignty over any territory. Not wishing for any foreigners to hold power, the Chinese began that invasion and assimilation on which our nations have turned their backs.

In this book, you will discover a story in which a man’s spiritual motivation leads him to find himself face-to-face with the truth hidden by the media, the pages of which offered only twisted information. Within his circumstances—which he sometimes escapes—he delves into the true world of teaching of compassion and mental training, which has earned so much money for Western civilisation. There are also stories of pain and hard work, of motivation and of beating the odds.

A sherpa named Thunga picks up the scholar Lend at Sadiya station and drives him to the Holy City of Buda, Lhasa. An elderly couple friend of Thunga accomodates and treats you with cordiality. Lend arrives in Tibet to try to turn around the events of his life, a life that had left him jaded in his native England. On his first journey he begins to breathe a situation hidden in the newspapers of his country. Attracted by his way of life, he wishes to appear at the Potala Monastery and get to know in person the master Kalu Rinpoche. A teacher who will change many schemes in him. Shortly after leaving, the people of the shelter are surprised to be coerced to cruelty, for having welcomed an intermediary of opium traffic, but they do not know his whereabouts. The events are precipitated in forms of armed confrontations and among all the chaos, the opium trade seeks new routes. Lend will be involved looking for a way to arrive to the vast Nyechen mountain and Tashi Do Monastery. The British Country Trade has managed to position itself in the Chumbi Valley and subdue the Chinese nation. In the border post of Gyantze two English officers watch that the caravans arrive smoothly. China has been fighting drugs for a long time, they have understood that it is better to join the business, get more money and improve their weapons. They establish a double policy in which they begin to instruct the peasant people to get rid of their employer’s yoke thus taking control over the peasant population.

I selected the date in the title so that I can situate myself in the moment just before the massive conquest of 1950, in which Tibet lost its voice, a conquest that many other books have taken it upon themselves to document.

This is a novel and, as such, it is a fictional story based on the historical event before the Chinese invasion. These resources have helped me to substantiate the theory that lies in the substrata of these pages.

This is a story that joins the destiny of twenty-one characters, whose profiles are revealed through the plot. It is a testament to the life that developed at the turn of the 20th century and to the vicissitudes that forced the Tibetans to overcome, despite the circumstances, by offering their human contribution of true respect for life.

A Journey to the Holy Land of the Buddha: a proposal to win consciences and hearts.


Mario Livio: ¿Es Dios un matemático?

Las matemáticas son las que intentan formular las leyes del universo, saben predecir, saben enumerar, matizar o mostrar resultados irrefutables. No saben de pronunciaciones o dialectos. Son el único lenguaje universal, la gran escalera de Yaveh construida para llegar al cielo, desafiando los límites terrenales pero sin perturbarle las emociones como la ira o el orgullo. Desde esa escalera se puede acercar toda la humanidad. Elimina la confusión que al ser humano le invade cuando no puede comunicarse con sus semejantes. Y el primero en edificar esa lógica a través de la geometría fue Euclides de Alejandría que con diez axiomas demostraba un inmenso número de posiciones a través de 13 volúmenes de “Los elementos”. Y el experto astrónomo, Mario Livio (que ha sido director del a División de Ciencias del Space Telescopio Sciencie Institute (STScl), el instituto que desarrolla el programa científico del telescopio espacial Hubble Space de la NASA) va a profundizar en su libro ¿Es Dios un matemático? sobre cómo buscar la verdad.

(…)Un hombre que busca la verdad precisa tiene la necesidad de recordar lo que significa cada uno de los nombres usados por él y colocarlos adecuadamente; de lo contrario, se encontrará él mismo envuelto en palabras como un pájaro, un lazo; y cuando más se debata tanto más apurado se verá.(…)(…)Einstein se preguntaba “¿Cómo es posible que la matemática, un producto del pensamiento humano independiente de la experiencia se ajuste de un modo tan perfecto a los objetos de la realidad física?”(…)

El experto astrónomo Mario Livio nos cuenta que gracias a la teoría de grupos desarrollada por Evariste Galois se pudo convertir las ecuaciones algebraicas en un idioma común para los físicos, ingenieros, lingüistas, antropólogos y a Einstein, explicar el tejido del cosmos.

(…)¿Cómo podemos explicar el hecho de que la invención de tantas verdades matemáticas se adelantó de forma milagrosa a cuestiones acerca del cosmos y de la vida humana que ni siquiera se plantearon hasta siglos más tarde?(…)(…)Si opina que no es tan importante averiguar si la matemática es inventada o descubierta, tenga en cuenta lo tendencioso de la diferencia en “inventado” y “descubierto” en esta pregunta: ¿Dios ha sido inventado o descubierto? o, para más provocación: ¿Creó Dios a los hombres a su imagen y semejanza, lo los hombre inventaron a Dios a imagen y semejanza de ellos?(…)

Porque en realidad los resultados matemáticos no cambian, lo que cambian son los resultados de un error. Para los pitagóricos el universo estaba literalmente incrustado en la matemática. De hecho, desvela el autor en su libro, desde su punto de vista Dios no era un matemático sino que la matemática era Dios. Platón afirmaba que solo las descubríamos y Aristóteles al darle la cualidad de naturaleza (tierra, aire, fuego, agua) personificaba los estados por considerar la gravedad como una cualidad feliz de regresar a casa. Y Arquímides el gran mago de las matemáticas entre todos sus logros señala cómo demostró que el valor del número phi y su relación con la circunferencia le permitía manipular números de cualquier magnitud.

(…)Inventó un sistema que le permitía, no solo escribir, sino también manipular números de cualquier magnitud.(…)Introduce el concepto de “experimento mental” en la investigación rigurosa.(…)(…)Los experimentos mentales se utilizan para percibir ciertos aspectos de un problema antes de efectuar el experimento real, o bien en casos en los que éste no se puede llevar a cabo.(…)(…)Ofreció las primeras pruebas empíricas, no míticas, del diseño aparentemente matemático de la naturaleza. Son el idioma del universo nació de la obra del Arquímides.(…)

Y su mejor alumno, Galileo, pensaba de una forma similar pues opinaba que el universo que se abre continuamente ante nosotros, no se puede entender a menos que primero uno aprenda su lenguaje e interprete lo que en él se ha escrito. Cuenta que:

(…)En unos dos meses, diciembre y enero (de 1609 y 1610 respectivamente), Galileo hizo más descubrimientos que cambiaron la faz del mundo de los que nadie habría hecho jamás hasta entonces ni después.(…)(…)El filósofo de la ciencia Alexandre Koyré (1892-1964) señaló en cierta ocasión que la revolución del pensamiento científico provocada por Galileo se podría resumir en un elemento esencial: el descubrimiento de que la matemática es la gramática de la ciencia.(…)(…)El lenguaje del universo eran las relaciones matemáticas y los modelos geométricos.(…)

René Descartes fue uno de los filósofos modernos y tuvo que ser otro filósofo empirista en este caso inglés, llamado Stuart Mill el que reconociera que los pasos de Descartes en matemáticas fueron “el paso más importante efectuado jamás en el progreso de las ciencias exactas” y todo gracias a dos pesadillas que supo encaminar (como bien recalca el experto astrónomo Mario Livio) hacia la luz de un descubrimiento ampliando el horizonte de las matemáticas.

(1596-1650)(…)¿Qué camino debo seguir en la vida? Un hombre se materializaba milagrosamente y citaba otro verso: si y no o lo es o no lo es.(…)(…)Como suele suceder con los sueños, su significado no se halla en su contenido en sí, que suele ser desconcertante y extraño, sino en la interpretación que la persona que sueña decide asignarle.(…)(…)Descartes estaba totalmente convencido de que los sueños le exhortaban a la unificación de todo conocimiento mediante la razón.(…)(…)Este aluvión de pertubadoras dudas acabó con lo que se ha convertido en su razonamiento más célebre: “Pienso, luego existo”. En otras palabras, tras los pensamientos debe existir una mente consciente.(…).

Y volvió a hacerse la luz siguiendo Newton los pasos de sus antecesores escribiendo sus argumentaciones en su legado “Principia”.

(…)Combinó explicaciones de los fenómenos naturales con el poder de predicción de los resultados de observaciones. La física y la matemática quedaron unidas para siempre mientras que el divorcio entre la ciencia y la filosofía se hizo inevitable.(…)(…)Para Newton la existencia misma del mundo y la regularidad matemática del cosmos observado eran pruebas de la presencia de Dios.(…)

Entonces era el hombre el que descubría las matemáticas y no el que la inventaba fue gracias a la nueva rama del cálculo originada por Newton y Leibniz que comenzó el riguroso análisis fraccionando el movimiento y creando la rama de las ecuaciones diferenciales y más tarde, Laplace la teoría de la estadística y las probabilidades.

(…)Frases como “así es la vida” se han inventado especialmente para expresar nuestra vulnerabilidad a lo inesperado y nuestra incapacidad para controlar el azar.(…)(…)John Graunt fue también el pionero en la construcción de una distribución de edades o “tabla de la vida”(…)

Y Gunther Grossman inventó la geometría que necesitaban para calcular cualquier número de dimensiones. Su contemporáneo Georg Cantor aún defendiendo la coherencia del desarrollo matemático encontró la libertad para la investigación abstracta. Algo más tardío, Bertrand Russell (1872-1970) uno de los lógicos y filósofos más destacados de nuestro sigo XX describía la juventud matemática sin ocultar la admiración por George Boole considerado por muchos padre de la era digital gracias a sus conectores lógicos.

(…)La lógica es la juventud de la matemática, y la matemática es la madurez de la lógica.(…)(…)Los conceptos básicos de la matemática incluso son objetos como los números, pueden en realidad definirse en términos de las leyes fundamentales del razonamiento.(…)

El astrónomo Mario Livio explica que toda esta abstracción matemática se transformarían en modelos predictivos de gran potencia como “la teoría de nudos” que comenzando su camino en 1771 con Alexa-Theophile Vandermonde, recogida por “el príncipe de las matemáticas” Carl Friedrich Gauss, toma el impulso moderno de la mano del físico inglés William Thomson (Lord Kevin 1824-197).

(…)Los trabajos de Thomson se centraban en la formulación de una teoría de átomos, los bloques de construcción básicos de la materia. Eran en realidad tubos anudados de éter (esa misteriosa sustancia que, según se suponía, impregnaba todo el espacio.(…)(…)Utilizando la teoría de nudos para calcular la dificultad de desanudar el ADN, los investigadores pueden estudiar las propiedades de las enzimas que ejecutan ese trabajo.(…)(…)La teoría propone que las partículas subatómicas elementales, como los electrones y los quarks, no son entidades puntuales sin estructura, sino que representan distintos modos de vibración de una misma cuerda básica. Según esta idea, el cosmos está lleno de minúsculos aros flexibles similares a gomas elásticas.

Entonces cuando Newton aparece en la historia, Maria Livio explica cómo de tomar y unir la caída de cuerpos de Galileo con el movimiento planetario de Kepler, pudo formular una nueva rama en la matemática (el cálculo) para llegar a la formulación de una ley matemática universal de la gravitación.

(…)Einstein fue capaz de probar que, en la relatividad general la velocidad de la gravedad era precisamente la velocidad de la luz, eliminando así la desaparición entre la teoría de Newton y la relatividad especial.(…)

Cuenta el autor que incluso Einstein desesperado por encontrar un “cauce matemático” al foco principal de investigación de su teoría sobre el espacio-tiempo deformado, tuvo que recurrir a su compañero Grossman que fue capaz de iluminarle a través del “rescate” de la geometría asegurándose la herramienta capaz de definir aquellos espacios curvados. ¡Y el púlsar! Aquella estrella de neutrones que de tan pesada uno ni se imagina cómo son capaces de calcular los polos magnéticos, rotaciones y ondas de radio ¡¿Cómo?!

(…)Einstein lo reconoció de inmediato: “Podemos de hecho considerarla [la geometría] como la rama más antigua de la física; declaró, “y sin ella me hubiese sido imposible formular la teoría de la relatividad.”(…)(…)James Clerk Maxwell, que formuló la teoría clásica de electromagnetismo, probó en 1864 que su teoría precedía que los campos eléctricos o magnéticos variables debían general ondas de propagación. Estas ondas (las conocidas electromagnéticas como las de radio) fueron detectadas por primera vez por el físico alemán Heinrich Herz en las últimos años de la década de los 80.(…)

Terminando el camino de las matemáticas y la física con la teoría electrodébil de Sheldon Glashow y Abdus Salam culminando en aquel famoso experimento de choque de partículas en 1983 con el acelerador dirigido por Carlos Rubbia y Simon Van der Meer. En su epistemología, el experto astrónomo Mario Livio nos va a terminar acercando a la mente humana con su metafísica, física y cognición. Para entrar en materia, da un repaso a las teoría de Tegmark explicando que el científico convencido de que el universo «es matemáticas» da por sentado que han sido inventadas por el ser humano. Por tanto, la matemática se acercó a la biología y la psicología en esa búsqueda de fundamentos destacando al neurocientífico francés Stanislas Dehaene, el neurobiólogo Jean-Pierre Changeaux y el psicólogo Rafael Núñez coincidiendo en la comprensión innata espontánea del ser humano sobre la geometría en relación con los objetos.

(…)Todos los seres humanos son capaces de apreciar de un vistazo uno, dos o tres objetos (esta capacidad se llama subitizar). Una versión muy limitada de la aritmética (las operaciones de agrupar, emparejar y adiciones y sustracciones muy simples).(….)(…)El elaborado escenario desarrollado por Lakoff y Núñez ofrece puntos de vista interesantes sobre la razones por las que los seres humanos encuentran algunos conceptos matemáticos mucho más difíciles que otros.(…)

Y la herencia de Euclides fue la derivada de la cultura y mística de los pitagóricos obsesionados por los números como lo fue la investigación a lo largo de la historia el número 1,618…donde Kepler descubrió que aparecía en la numérica serie Fibonacci. Y en épocas modernas, formas en las plantas (filotaxis), estructuras de cristales o ciertas aleaciones de aluminio.

(…)La matemática ¿es descubierta o inventada? Está mal planteada. Nuestra matemática es una combinación de inventos y descubrimientos. Los axiomas de la geometría euclidiana como concepto fueron un invento, del mismo modo que los fueron las reglas del ajedrez.(…)(…)Lo más probable es que esta estructura cultural de la matemática es la responsable de que muchos descubrimientos matemáticos (como las invariantes de los nudos) e incluso algunos de los principales inventos (como el cálculo) lo hiciesen de forma simultánea varias personas trabajando de modo independiente.(…)

Un fascinante viaje sobre las matemáticas a través de un “sencillo” libro que (el astrónomo/astrofísico Mario Livio) despertó en mí una curiosidad aún mayor para continuar profundizando en esas maravillosas simetrías donde olvidas a Dios pues lo que de verdad interesa de él, es su lenguaje.

Super-Fuerza de Paul Davies

El título bien podría confundirse con algún tipo de novela esotérica, pero en esta ocasión la literatura científica viene de la mano de un físico, profesor de matemáticas avanzadas e investigador en temas de astronomía llamado Paul Davies que dedica en este libro a hablarnos sobre la energía. Qué fuerzas son las que infieren para que se dé aquello que todos nombramos como un fantasma que nos influye, empuja o determina. Que está presente desde un escondite llamado invisibilidad al ojo humano pero cuyo estudio desde la perspectiva de la física les ha llevado a detectar, denominar y tratar de medir, las cuatro fuerzas fundamentales que unen y definen todo lo que nos afecta desde lo más pequeño hasta lo más grande: la gravedad, electromagnetismo, fuerza fuerte y fuerza débil.

(…)La gravitación no es en realidad una fuerza sino una manifestación de la curvatura del espacio-tiempo. Los cuerpos no son forzados a seguir una gravedad sino que siguen un camino recto a través de un espacio curvo.(….)(…)Electromagnetismo, se manifiesta en los fenómenos atmosféricos luminosos (auroras). Disminuye con la distancia.(…)(…)La fuerza fuerte se manifiesta en el núcleo del átomo y él la mantiene unida a los protones contra la repulsión originada por la carga eléctrica(…)(…)La fuerza débil no puede actuar sobre objetos macroscópicos sino que se halla confinada a las partículas subatómicas (supernova)(…)

De la interacción de estas fuerzas surge todo un mundo de partículas que en la medida que actúe la fuerza sobre ellas se atraerán o repelerán originando la trayectoria de orden o caos energético en función de esa potencia fuerte, débil, gravitatoria o electromagnética.

(…)La fuerza fuerte es la luz del sol. Son reactores nucleares de fusión bajo el control de la fuerza fuerte(…)(…)El gravitón juega un papel similar al fotón en la gravedad. Ejercen una influencia gravitatoria mutua. Ellos llevan el mensaje de la luna a los océanos diciéndoles que suban y bajen las mareas. En la gravedad todas las partículas se atraen, carecen de masa.(…)(…)Entre la fuerza fuerte y la débil se produce un intercambio de partículas con una fuerza similar a la electromagnética pero distinta pues la fuerza eléctrica logra la unión de dos partículas con cargas opuestas.(…)(…)La relatividad convierte la distancia en algo sin sentido; pero la situación es aún peor cuando interviene la mecánica cuántica, puesto que ésta cuestiona también la idea de «lugar».(…)

Siempre he sentido una extraña atracción por el principio de incertidumbre de Heisenberg como si fuera un concepto que nos atañe personalmente mucho más de lo que creemos suponer. Puesto que pasa a analizar el principio de Heisenberg y la solución buscada por Einstein-Podolsky-Rosen, mi imaginación de escritora me llevaba a imaginarme que en esa parte de la fórmula obtenida por Einstein sobre la energía que reducen a E=mc² implicaría a nuestra percepción «psicológica energética», a nuestra forma de relacionarnos. Como una conjugación de certidumbre y casualidad que nos lleva a coincidir en el espacio compartido de momento y lugar. Hablo de nuestro motor energético que es el amor en todas sus facetas.  Ese campo de fuerzas energéticas que nos lleva al encuentro de una persona determinada como si fuera un haz determinista en el que nuestras partículas coincidieron sin que necesariamente fueran medidas más que por nuestra propia y personal composición química.

(…)La fuente de todos los problemas reside en una regla fundamental de la mecánica cuántica: el principio de incertidumbre de Heisenberg, debido al físico alemán Werner Heisenberg que fue cofundador de la mecánica cuántica en la década de 1920. Según este principio, es imposible determinar la posición y el movimiento de una partícula al mismo tiempo.(…)(…)En esencia el experimento de Einstein-Podolsky-Rosen pretendía(…)(…)Con dos partículas podemos mediar más cantidades a la vez. Si logramos relacionar de algún modo el movimiento de las dos partículas, las mediciones realizadas simultáneamente en cada una de ellas nos permitirán echar una ojeada por debajo del velo de la incertidumbre cuántica que, según Bohr, nunca podía ser levantado.(…)

Y como si fuera ya poco complicada identificar estas trayectorias de partículas, además nos descubre a los mensajeros «débiles» que encima se hacen préstamos llegando hasta la transformación. En la búsqueda de unificación de tanta partícula, Gauge creo una simetría abstracta en la que de esos préstamos cuánticos, se creaban nuevos campos de fuerza, concretamente doce, al resto los unificaron bajo una sola denominación desconocida y nombrada como X y se encontraron con el problema de los monopolos cósmicos.

(…)En todo espacio vacío siempre habrá alguna de esas partículas temporales cuya visita esté financiada por el préstamo de Heisenberg (son una forma de partícula virtual) Si dijéramos la partícula desnuda (suponiendo que es un electrón, en los límites exteriores que la rodean se agita un mar de fotones de baja energía que sondear y se enlazan con las fantasmales semiformas del vacío(…)(…)Pero un electrón y un neutonio se dispersan mediante el intercambio de la partícula Z. La interrupción hace que la simetría se «hunda» dotando de masa a las partículas mensajeras según Weiberg y Salam. En esa interrupción introdujeron la teoría de un campo adicional «Campo de Higgs» por el físico Peter Higgs combinando el electromagnetismo y la fuerza débil en una sola teoría(…)Eran simplemente dos aspectos de una misma fuerza electrodébil ganando el Nobel en 1979.(…)(…)La teoría de cuantos relaciona energía (o masa) y distancia a través del principio de incertidumbre. De ahí que se necesiten aceleradores de muy alta energía para sondear distancias muy pequeñas(…)(…)Esta perspectiva ha estimulado la búsqueda de monopolos cósmicos utilizando circuitos cerrados de corriente eléctrica. El principio que rige esos experimentos se centra en las propiedades de ciertos materiales denominados superconductores.(…)

Cuando habla y define a las partículas por sus nombre «de pila» siento la sensación de que fueran humanas, ya que entre ellas también hay situaciones de atracción, repelencia y algo así como una poseimiento «psicótico» que las lleva hasta la xenofobia o la asociación. Vamos, que pareciera que entre ellas «hay un negocio en ciernes».

(…)En contraste con el comportamiento aislacionista de los fermiones, a los bosones les encanta estar juntos.(…)En particular, todas las partículas mensajeras son bosones, mientras que los quarks y letones son fermiones. Así pues, los bosones tienden a asociarse con la fuerza, mientras que los fermiones se asocian con la materia.(…)

Paul Davies explica que Einstein llevó un paso más lejos la teoría de la gravedad de Newton definiéndola como una gravedad curvada en la que el espacio y el tiempo interfieren sin poder separarse. Definitivamente hay una fuerza que «tira» curvando el espacio en más dimensiones. Es ahí cuando comienza a especular sobre la posibilidad de 11 dimensiones cuya experimentación parte de llevar a la práctica esa simetría de Gauge un paso más allá, hasta formular una supersimetría en la que toman el ejemplo de nuestra esfera puesto que es la forma geométrica más simétrica sobre la que partir a formular. Estiran esa esfera y descubren partes ocultas que son definidas por un científico llamado Kaluza-Klein.

(…)En la versión moderna de la teoría de Kaluza-Klein todas las fuerzas de la naturaleza, no sólo la gravedad, son tratadas como manifestaciones de la estructura del espaciotiempo. Lo que normalmente llamamos gravedad es una curvatura en las cuatro dimensiones del espaciotiempo de nuestras percepciones, mientras que las otras fuerzas se reducen a curvaturas espaciales de otras dimensiones. Todas las fuerzas de la naturaleza no son más que geometría oculta en acción.(…)(…)¿Cuánta energía necesitamos para «penetrar» en la heptaesfera y explorar las otras dimensiones del espacio? Según la teoría de Kaluza-Klein es necesario ir mucho más allá de la escala de unificación, a una energía equivalente a 10 elevada a la 19 veces la masa del protón. Tan sólo a este energía inimaginable se manifestará directamente las nuevas dimensiones.(…)(…)Demos rienda suelta a la imaginación y pensemos en el día en que la humanidad controlará la superfuerza(…)(…)Con la superfuerza liberada, podremos cambiar la estructura del espacio y del tiempo, atar nuestros propios nudos en la nada, y dar orden a la materia. Controlar la superfuerza nos permitirá crear y transformar partículas a voluntad.(…)

Paul Davies cuenta que desde el «círculo» pueden llegar, a través de la geometría, a identificar esa teoría unificada cuando consigan respetar la «materia prima» del espacio-tiempo. Para ello deben experimentar proporciones altísimas de energía para encontrar la superfuerza. Por eso nos mete en la teoría de cuerdas en las que se puede encontrar un espacio donde encontrar un arriba o abajo. Y tuvieron que buscar el origen de los elementos con técnicas radiactivas para comprender qué elementos se encontraban a baja energía. Que nuestros átomos son fósiles cósmicos y que según la forma de comportarse de los protones, es lo que daría origen a determinadas fusiones. Y que a partir de un determinada energía de fusión sólo les sirve la teoría para explicar las temperaturas a las que son capaces de llegar. Después, llega uno de los detalles que más me impresionaron en su momento, -también lo encontré en la Biografía del Universo de John Gribbin- y es, que todos esos elementos explosionando dentro de nuestras estrellas son lanzados al espacio cósmico sirviendo de «abono» para la creación de vida.

(…)Este estallido es la explosión de una supernova. Cada una de estas explosiones enriquece la materia galáctica con elementos vitales para la formación de planetas sólidos como la Tierra y las formas de vida que habitan en ellos. Nuestros cuerpos se han formado, pues, a partir de los restos fosilizados de estrellas en su tiempo brillantes que se aniquilaron a sí mismas eones antes de que existieran la Tierra o el Sol.(…)

También descubrí que la teoría del Big Bang tiene un lado «clásico» y un lado mucho más actualizado para tratar de entender esas condiciones primigenias así como el destino del Universo en función de cómo actúe en el futuro la gravedad sobre él.

(…)La extrema improbabilidad de que una erupción tan coherente y sincronizada pueda ocurrir espontáneamente resulta exacerbada por el hecho de que, en la teoría del big bang tradicional, las distintas regiones del Cosmos primigenio debían hallarse completamente aisladas.(…)(…)Los recientes trabajos sobre el comportamiento de la materia y las fuerzas en el Universo primigenio, resulta claro que una enorme repulsión cósmica es un subproducto inevitable de las actividades de la super-fuerza. La «anti-gravedad» que Einstein echó por la puerta ha vuelto a entrar por la ventana. La clave para comprender la repulsión cósmica es la naturaleza del vacío cuántico.(…)(…)El vacío podía ser excitado y aportar cierto número de estado de muy distintas energías, de la misma forma que un átomo puede ser excitado a niveles superiores de energía(…)(…)Tenemos ahora vía libre para una explicación del big bang(…)(…)Todos los rasgos del mundo físico surgieron automáticamente, como una consecuencia de las leyes de la física, sin necesidad de suponer que el Universo fue colocado inicialmente en un estado muy especial.(…)

Todo el libro es extraordinariamente interesante y maravillosamente explicado para cualquier persona. Y dentro de sus valores reflexivos, me gustaría destacar la aguda observación con que plantea la explicación del origen de la propia energía, el pensamiento, la creatividad. Una energía que no puede crearse, destruirse, que crece y se transforma ¿Cómo surgió? ¿Cuál fue su estado inicial hasta convertirse en ello? Sus ganas de buscar las respuestas a través de todas esas leyes ocultas a nuestros ojos pero a veces visibles desde el corazón o el pensamiento. Pasar desde lo grande hasta lo más pequeño parece que es el único camino posible y demostrable para comprender lo que en ocasiones, la intuición conoce.

(…)Enlazar lo grande y lo pequeño, lo global y lo local, posee el mismo atractivo de hacernos sentir unidos a toda la creación, mucha gente se siente unida espiritualmente a la totalidad de las cosas, pero hay también en la ciencia una tradición paralela de forjar tales vínculos.(…)(…)Lo grande y lo pequeño, lo global y lo local, lo cósmico y lo atómico, se apoyan mutuamente y constituyen aspectos inseparables de la realidad.(…)Es una unidad que proclama que sin todo no se puede conseguir nada.(…)

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